La ANMAT prohibió un aceite de oliva que imitaba una marca reconocida tras detectar irregularidades en su rotulado. El producto es ilegal y no puede elaborarse ni venderse en Argentina.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica dispuso la prohibición de elaboración y comercialización en todo el territorio nacional de un aceite de oliva que simulaba pertenecer a una marca ampliamente conocida. La medida se formalizó mediante la Disposición 510/2026, publicada en el Boletín Oficial, y responde a irregularidades en el rotulado que impidieron verificar su origen.
El producto cuestionado estaba rotulado como “Aceite de oliva virgen extra, Clásico, marca Nucete, Cont. Neto 500 ml”, con datos que incluían números de lote, fechas de fabricación y vencimiento, así como referencias a supuestos elaboradores y registros sanitarios. Sin embargo, la investigación oficial concluyó que la información consignada no era confiable.
Investigación oficial
La intervención comenzó a partir de sospechas detectadas por el Instituto Nacional de Alimentos, dependiente del organismo sanitario. A través de su Departamento de Vigilancia Sanitaria y Nutricional, se contactó al elaborador legítimo de la marca para determinar si el producto denunciado era auténtico o apócrifo.
La respuesta fue concluyente: la empresa titular informó que no fabrica ese aceite ni reconoce su procedencia. Además, detalló diferencias visibles respecto del producto genuino, lo que reforzó la hipótesis de falsificación.
Ante la imposibilidad de identificar un establecimiento responsable de su elaboración o fraccionamiento, el organismo resolvió declarar ilegal el aceite en cuestión. La normativa vigente exige trazabilidad completa para alimentos envasados, desde el origen hasta el punto de venta.
ANMAT: riesgo para consumidores
El organismo remarcó que el principal objetivo de la medida es proteger la salud pública. Al tratarse de un producto sin registros verificables, no se puede garantizar su calidad, inocuidad ni condiciones de elaboración. Esto implica un riesgo potencial para los consumidores.
En su resolución, la autoridad sanitaria indicó que el aceite no podrá elaborarse en ninguna parte del país ni comercializarse en territorio argentino. La prohibición alcanza todas las etapas de la cadena: producción, fraccionamiento, distribución y expendio.
Asimismo, se recordó que los alimentos sin registros oficiales carecen de controles sanitarios adecuados. Esto impide asegurar estándares mínimos de calidad y seguridad, lo que justifica la intervención preventiva.
Qué implica la prohibición
La disposición establece que cualquier producto alimenticio que no pueda identificarse fehacientemente como elaborado en un establecimiento habilitado será considerado ilegal. En estos casos, la normativa habilita medidas inmediatas de retiro del mercado.
El organismo recomendó a comerciantes y consumidores verificar siempre la información del etiquetado y desconfiar de productos con datos inconsistentes o poco claros. También instó a denunciar posibles irregularidades para fortalecer los mecanismos de control.
El caso vuelve a poner en agenda la problemática de alimentos falsificados o adulterados, una práctica que afecta tanto a los consumidores como a las empresas legítimas. La falsificación de marcas reconocidas suele utilizarse para generar confianza y facilitar la comercialización.
Mientras tanto, las autoridades sanitarias continúan reforzando los controles en el mercado alimentario con el objetivo de prevenir riesgos y garantizar que los productos disponibles cumplan con la normativa vigente.
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