El Senasa declaró la emergencia fitosanitaria por el picudo rojo tras detectar la plaga en la isla Martín García, activó controles y autorizó medidas excepcionales para evitar su expansión nacional.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria declaró la Emergencia Fitosanitaria por la presencia del picudo rojo de las palmeras en la isla Martín García, provincia de Buenos Aires. Se trata de una de las plagas más dañinas a nivel mundial para estas especies vegetales, con consecuencias ambientales, productivas y económicas significativas.
La medida fue oficializada mediante la Resolución 133/2026, publicada en el Boletín Oficial y firmada por la presidenta del organismo, María Beatriz Giraudo Gaviglio. El estado de emergencia tendrá vigencia hasta el 30 de junio de 2027.
Confirmación técnica y antecedentes sanitarios
Según detalla la resolución, durante enero de 2026 se reportaron, a través del Sistema Nacional de Vigilancia y Monitoreo de Plagas, daños compatibles con la presencia de Rhynchophorus ferrugineus en palmeras de la especie Phoenix canariensis. Además, se detectaron insectos tanto en estado adulto como juvenil.
Las muestras recolectadas fueron analizadas por la Dirección de Laboratorio Vegetal, dependiente de la Dirección General de Laboratorios y Control Técnico, que confirmó oficialmente la identificación del insecto. Hasta este hallazgo, el picudo rojo tenía en la Argentina el estatus sanitario de Plaga Cuarentenaria Ausente.
La declaración de emergencia alcanza exclusivamente a la isla Martín García, que depende administrativamente del partido de La Plata. No obstante, el Senasa estableció la obligación de notificar cualquier hallazgo o síntoma sospechoso en todo el territorio nacional.
La notificación deberá ser realizada por productores, viveristas, importadores, comercializadores de palmeras, organismos de investigación, autoridades sanitarias o cualquier persona que detecte indicios de la plaga. El aviso podrá efectuarse en oficinas del organismo o a través de los canales oficiales habilitados.
Medidas sanitarias y plan de contingencia
La resolución aprueba un Plan de Contingencia específico que define los procedimientos a seguir ante la detección de nuevos focos. Entre las acciones previstas se incluyen la eliminación de ejemplares afectados, la aplicación de protocolos estrictos de bioseguridad y controles cuarentenarios sobre el movimiento de material vegetal.
Las medidas deberán ser implementadas por los responsables correspondientes, en el marco de la Ley 27.233, que declara de interés nacional la sanidad animal y vegetal y establece las obligaciones y sanciones aplicables.
Ante la ausencia de productos registrados en el país para el control del picudo rojo, el organismo autorizó de manera excepcional y transitoria, hasta junio de 2027, el uso de determinados principios activos para tratamientos de endoterapia y exoterapia.
Entre los productos habilitados se encuentran acetamiprid, benzoato de emamectina, carbaril, dimetoato, dinotefuram, fosmet, imidacloprid y tiametoxam. Su aplicación estará sujeta a condiciones específicas, que incluyen la correcta señalización de los ejemplares tratados y restricciones de reingreso a las áreas intervenidas. Además, se dispuso la prohibición de consumir frutos provenientes de palmeras sometidas a estos tratamientos.
La Dirección Nacional de Protección Vegetal quedó facultada para extender el plazo de la emergencia, redefinir el área afectada, actualizar los productos autorizados o adoptar nuevas medidas preventivas si la situación lo requiere.
Riesgos y peligros del picudo rojo
El picudo rojo representa un riesgo principalmente ambiental, productivo y económico, con impacto potencial también en áreas urbanas. No constituye un peligro para la salud humana.
Las larvas de este insecto perforan el interior del tronco de las palmeras y lo destruyen desde adentro. En muchos casos, cuando los síntomas se vuelven visibles, el daño ya es irreversible y el ejemplar puede morir en pocos meses. Además, los adultos pueden desplazarse varios kilómetros, lo que facilita una rápida dispersión, especialmente si se traslada material vegetal infestado.
La caída de palmeras debilitadas también puede generar riesgos físicos en espacios públicos, lo que refuerza la necesidad de detección temprana y control estricto para evitar su propagación a otras provincias.
Sanciones por incumplimiento
El incumplimiento de las medidas establecidas en la resolución será sancionado conforme a lo previsto por la Ley 27.233 y su decreto reglamentario, sin perjuicio de otras acciones que pudieran corresponder. El objetivo central de la emergencia es contener el foco detectado y preservar el patrimonio vegetal del país.
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