El inicio de clases en Buenos Aires enfrenta incertidumbre tras el rechazo salarial de la FEB y el anuncio de paro el 2 de marzo, en plena negociación paritaria.
El inicio de clases en la provincia de Buenos Aires quedó envuelto en un escenario de incertidumbre luego de que la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) rechazara la última oferta salarial presentada por la administración de Axel Kicillof y convocara a un paro de 24 horas para el próximo 2 de marzo, fecha prevista para el comienzo del ciclo lectivo 2026.
La decisión fue adoptada en el Congreso Extraordinario de la FEB, el segundo gremio docente en nivel de representatividad en el distrito, con fuerte presencia en el interior bonaerense. La organización integra el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) y su postura introduce un factor de tensión en la negociación paritaria que permanece abierta.
Reclamo salarial y clases en riesgo
La propuesta rechazada contemplaba un incremento del 3% para enero y un 4% para febrero, retroactivo a diciembre. Desde el gremio consideraron que esos porcentajes no alcanzan a compensar la pérdida del poder adquisitivo frente a la inflación acumulada en los últimos meses.
“Luego de diferentes mecanismos de consulta a las bases, el Congreso manifestó hoy la disconformidad que existe entre los docentes ante una oferta que no logra recomponer nuestros salarios y que finalmente se plasmó en un rechazo unánime”, señaló la presidenta de la FEB, Liliana Olivera. Además, el Congreso facultó al Consejo Directivo a definir nuevas acciones gremiales en caso de que no haya una mejora en la propuesta oficial.
La medida de fuerza impactaría de lleno en el inicio de clases, previsto para el 2 de marzo en todo el territorio bonaerense, y podría extenderse si no se alcanza un acuerdo en los próximos días.
Paritaria abierta y tensión con la Nación
La negociación se reabrió formalmente el 5 de febrero, en cumplimiento de lo acordado en la última paritaria de enero. En ese marco, el Gobierno provincial convocó al Frente de Unidad Docente Bonaerense a una nueva reunión de la Comisión Paritaria Docente, realizada de forma virtual.
Durante el encuentro, los gremios expusieron sus demandas en un contexto económico adverso, marcado por la inflación y el impacto de las políticas nacionales sobre los ingresos provinciales. Según expresaron en un comunicado, la oferta “no responde a las necesidades reales de las y los trabajadores de la educación”. Las partes resolvieron pasar a un cuarto intermedio, a la espera de una nueva convocatoria.
Desde la Gobernación argumentan que la provincia enfrenta una compleja situación financiera, agravada por el recorte de transferencias no automáticas desde la Nación y la caída de la recaudación. En ese marco, sostienen que mantienen la voluntad de diálogo y la prioridad de preservar las condiciones laborales del personal docente.
Otros gremios en evaluación
Mientras la FEB ya confirmó el paro, el resto de los sindicatos que integran el FUDB analiza los pasos a seguir. Suteba, el gremio de mayor representatividad encabezado por Roberto Baradel, realizó asambleas en distintos distritos para debatir el ofrecimiento del Ejecutivo. La definición final quedará en manos del plenario de secretarios generales.
El conflicto docente se inscribe además en un escenario más amplio de discusión salarial que involucra a otros sectores estatales. La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y la Federación de Gremios Estatales y Particulares de la Provincia de Buenos Aires (FEGEPPBA) también rechazaron la oferta del 3% presentada para el personal comprendido en distintas leyes y regímenes especiales.
El pedido central de los sindicatos apunta a que cualquier incremento supere la inflación y permita recomponer el salario real. En paralelo, reclaman la inmediata convocatoria a una nueva reunión paritaria que acerque posiciones antes del inicio formal del ciclo lectivo.
Con el calendario escolar en cuenta regresiva, la posibilidad de que el año comience con medidas de fuerza vuelve a instalar la tensión habitual de cada negociación salarial. Las próximas horas serán determinantes para definir si el inicio de clases se desarrolla con normalidad o si el conflicto escala en la provincia más grande del país.
El diario
