En un encuentro vibrante y con opciones para ambos, Flandria y el Tano no lograron romper el cero en el Carlos V. Los palos salvaron al dueño de casa.

Los postes jugaron a favor del Canario

El equipo dirigido por Jesús Díaz saltó al campo de juego con una premisa clara: recuperar el protagonismo en Jáuregui. Para ello, el entrenador dispuso de diversas variantes en la zona media, buscando mayor fluidez en la transición de defensa a ataque.

Durante los primeros quince minutos, Flandria asfixió a su rival, generando una oportunidad nítida con un cabezazo cruzado de Matías Donato que pasó rozando el travesaño, seguido de un potente disparo de Benjamín Giménez que se perdió a centímetros del poste derecho de Gonzalo Yordan.

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Sin embargo, el dominio inicial se desvaneció y Sportivo Italiano comenzó a lastimar de contragolpe. El conjunto de Ciudad Evita tuvo las situaciones más claras de la tarde en los pies de Kevin Giménez, quien quedó mano a mano con Carlos Morel pero su remate impactó en el vertical izquierdo.

Poco después, Claudio Bifiger probó desde media distancia y su envío se estrelló en el horizontal. La fortuna estuvo del lado de Flandria en una primera parte donde fue de mayor a menor.

Un segundo tiempo de paridad y empate

En el complemento, la dinámica del juego volvió a cambiar. Los ingresos dispuestos por el banco local le devolvieron la tenencia de la pelota a Flandria.

El juvenil Alexis Casal fue uno de los puntos altos, exigiendo los reflejos de Yordan tras una gran corrida por el sector izquierdo. Sportivo Italiano respondió con un cabezazo de Máximo Guzmán que salió desviado, manteniendo la incertidumbre hasta el final.

Flandria vs Spotivo Italiano
Imágenes@Club Flandria

Cerca del cierre, Facundo Brestt tuvo la victoria en sus pies con un disparo que picó de forma extraña frente al arquero visitante, pero la pelota terminó saliendo por la línea de fondo.

Pese a los intentos finales, el empate resultó inamovible. Para Flandria, la igualdad deja un sabor amargo, ya que no logra capitalizar su localía para escalar posiciones en la tabla de la Primera B Metropolitana, mientras que para el Azurro significa un punto valioso en una cancha siempre difícil.