Flandria igualó 1 a 1 frente a Talleres de Remedios de Escalada pese a jugar más de 80 minutos con diez futbolistas, logrando un punto valioso por esfuerzo colectivo.
Flandria consiguió un empate con sabor a triunfo al igualar 1 a 1 frente a Talleres de Remedios de Escalada, en condición de visitante, por una nueva fecha del campeonato de la Primera B Metropolitana.
Un partido cuesta arriba desde el inicio
El conjunto dirigido por Jesús Díaz afrontó un desafío extremadamente complejo luego de quedarse con un futbolista menos cuando apenas transcurrían ocho minutos de juego, pero respondió con orden, sacrificio y una sólida actuación colectiva para llevarse una unidad importante.
La tarde comenzó con una decisión significativa por parte del entrenador del Canario. Jesús Díaz apostó por el juvenil Leonel Szalich para ocupar el arco desde el inicio, relegando al banco de suplentes al experimentado Carlos Morel. La determinación generó expectativa y terminó encontrando respaldo en el rendimiento del joven guardameta.
Flandria respondió a la adversidad
El conjunto de Jáuregui había comenzado el encuentro con una propuesta ambiciosa, presionando la salida del rival e intentando asumir el protagonismo. Sin embargo, el desarrollo cambió abruptamente cuando Gonzalo Calabria fue expulsado con tarjeta roja directa por una fuerte infracción, dejando a su equipo con inferioridad numérica durante prácticamente todo el partido.
Lejos de desordenarse o resignar sus aspiraciones, Flandria mostró personalidad para sobreponerse al golpe. Con inteligencia táctica y aprovechando una desatención defensiva de Talleres, logró abrir el marcador.
Todo se inició con un tiro libre ejecutado por Nazareno Diósquez que el arquero Mauro Casoli alcanzó a desviar. Luego de esa acción, la defensa local no logró despejar con claridad y Franco Costa apareció atento para capturar el balón y definir con precisión, estableciendo el inesperado 1 a 0.
El gol fortaleció anímicamente al equipo visitante, que entendió rápidamente que debía sostener el resultado desde el orden defensivo y el esfuerzo colectivo.
Szalich respondió con seguridad
Con un hombre más, Talleres adelantó sus líneas y comenzó a monopolizar la posesión de la pelota. La presión sobre el área visitante fue creciendo con el correr de los minutos, aunque encontró una respuesta firme en Leonel Szalich.
El joven arquero respondió con seguridad cada vez que fue exigido y protagonizó una de las intervenciones más importantes de la primera mitad al contener un peligroso cabezazo de Cantero, evitando el empate antes del descanso.
Su actuación transmitió tranquilidad a una defensa que debió multiplicar esfuerzos para sostener la ventaja.
El empate llegó en el complemento
La segunda parte mantuvo el mismo desarrollo. Talleres asumió completamente el protagonismo del juego y empujó a Flandria hacia su propio campo.
La resistencia del Canario terminó cediendo cuando Isaías Ciavarelli recibió una asistencia de Mateo Del Pino y sacó un potente remate cruzado imposible de contener para Szalich. Así llegó el 1 a 1 que reflejaba el dominio territorial del conjunto de Remedios de Escalada.
A partir de ese momento, el partido se volvió más abierto. El desgaste físico comenzaba a sentirse en ambos equipos y el estado del terreno de juego también condicionó el desarrollo de las acciones.
Un punto que fortalece al Canario
Lejos de conformarse con el empate, Flandria incluso encontró espacios para salir de contragolpe y generó una ocasión clara para quedarse con la victoria. Sin embargo, la definición final no fue precisa y la posibilidad se diluyó.
En los minutos finales el conjunto de Jáuregui volvió a demostrar disciplina táctica, solidaridad entre sus líneas y una notable entrega para sostener el resultado.
El empate terminó siendo ampliamente valorado por el cuerpo técnico y el plantel. Haber disputado más de 80 minutos con diez jugadores, mantenerse competitivo y sumar fuera de casa representa un impulso importante para un equipo que necesitaba cortar la racha adversa en el campeonato.
Más allá del resultado, Flandria dejó una imagen positiva desde la actitud y el compromiso colectivo. La respuesta del equipo frente a un escenario tan adverso evidencia un plantel dispuesto a competir en cualquier circunstancia y a construir confianza de cara a los próximos compromisos de la Primera B Metropolitana.






