Flandria cayó 4 a 1 ante Villa San Carlos en Jáuregui por la Primera B, en un partido con bajo rendimiento colectivo que expuso fragilidades pese al reciente cambio técnico.
Flandria no logró sostener la recuperación insinuada en la fecha anterior y volvió a dejar una imagen preocupante tras caer por 4 a 1 frente a Villa San Carlos, en el Estadio Carlos V, por la 11° jornada de la Primera B. El equipo dirigido por Jesús Díaz mostró un rendimiento bajo en todas sus líneas y fue superado con claridad por su rival.
El Canario llegaba a este compromiso con expectativas renovadas luego de haber cortado una racha de cinco derrotas consecutivas en el debut del nuevo entrenador, cuando venció por 1 a 0 a Liniers como visitante. Sin embargo, la actuación ante su público volvió a encender las alarmas.
Una derrota que preocupa
El conjunto de Jáuregui no logró imponer condiciones desde el inicio, pese a enfrentar a un rival que se ubicaba en los últimos puestos de la tabla. Villa San Carlos, que venía de empatar ante Argentinos de Quilmes, mostró una propuesta más ordenada, con presión en la mitad de la cancha y salidas rápidas en ataque.
Durante la primera mitad, el desarrollo fue discreto. Ambos equipos ofrecieron poco en ofensiva y los arqueros prácticamente no tuvieron intervención. El empate sin goles al descanso reflejó un trámite pobre y sin emociones.
La situación cambió rápidamente en el complemento. A los seis minutos, Flandria quedó en inferioridad numérica tras la expulsión de Martín Correa por doble amonestación. Esa jugada resultó determinante para el desarrollo del partido.
El quiebre en el segundo tiempo
Aprovechando el hombre de más, Villa San Carlos golpeó de inmediato. Tras una contra bien ejecutada, Kevin Pavía abrió el marcador de cabeza y comenzó a inclinar definitivamente la balanza.
El técnico Jesús Díaz intentó modificar el rumbo con variantes ofensivas, incluyendo el ingreso de Alexis Casal, autor del gol en la fecha anterior. Sin embargo, el equipo no encontró respuestas futbolísticas ni logró sostener una estructura sólida.
A los 21 minutos, Mauro Plastino amplió la ventaja y dejó el partido prácticamente resuelto. Con un Flandria desordenado y sin ideas, la visita encontró espacios y volvió a lastimar. Nuevamente Pavía, en una acción individual, eludió al arquero y marcó el tercer tanto.
El descuento llegó a través de Benjamín Giménez, pero no alcanzó para generar una reacción. Por el contrario, Villa San Carlos continuó dominando el juego y selló el resultado con una definición de Alejandro Lugones.
Cambios y formación inicial
Para este encuentro, el entrenador realizó dos modificaciones respecto al equipo que había logrado la victoria ante Liniers. Agustín Prokop ingresó en lugar de Franco Costa, afectado por un desgarro, mientras que Dante Spitale reemplazó a Martín López.
La formación inicial estuvo compuesta por Carlos Morel; Martín Correa, Facundo Ruiz, Matías Mariatti y Dante Spitale; Nazareno Diósquez, Alejandro Nalerio, Agustín Prokop y Matías López; Rodrigo Bernal y Benjamín Giménez.
Un equipo sin reacción
Más allá del resultado, lo que genera mayor preocupación es el funcionamiento colectivo. Flandria mostró dificultades para generar juego, perdió solidez defensiva y evidenció una falta de respuestas anímicas ante la adversidad.
El cambio de entrenador aún no logra consolidarse en términos futbolísticos, y si bien el triunfo ante Liniers había generado expectativas, la caída ante Villa San Carlos vuelve a exponer las limitaciones del equipo.
De cara a la próxima fecha, Flandria deberá visitar a San Martín de Burzaco con la necesidad urgente de recuperar confianza y mejorar su rendimiento para no comprometer aún más su posición en la tabla.









