El gremio La Fraternidad evalúa una huelga nacional de trenes tras rechazar la oferta salarial del 1%, mientras espera una nueva negociación clave que definirá el futuro del servicio ferroviario.
La tensión en el sistema ferroviario volvió a escalar este sábado luego de que La Fraternidad, el sindicato que representa a los conductores de trenes, advirtiera que analiza convocar a un paro general en todo el país. La posible medida de fuerza sería en rechazo a la última propuesta salarial presentada por las empresas del sector.
El conflicto se reavivó tras la más reciente reunión paritaria, en la que las patronales ofrecieron una recomposición del 1% para los salarios de enero. Desde el gremio calificaron la propuesta como insuficiente frente al actual contexto económico y la pérdida acumulada del poder adquisitivo.
Negociación en suspenso y posible huelga nacional
Por el momento, la huelga no fue confirmada formalmente. Desde La Fraternidad indicaron que la definición quedó en suspenso por 48 horas, a la espera de una nueva instancia de negociación prevista para este lunes.
Fuentes sindicales señalaron que la realización del paro dependerá de las nuevas ofertas que puedan surgir en ese encuentro. En caso de no registrarse avances, el gremio anticipó que anunciará oficialmente la medida de fuerza el mismo lunes a través de un comunicado.
Acuerdos parciales y un sistema con diferencias
En paralelo al conflicto general, el sindicato informó que el miércoles pasado alcanzó un acuerdo salarial con las empresas FEPSA, NCA y FERROSUR. Ese entendimiento contempla una recomposición cercana al 18%, a pagar en tres meses.
Según lo acordado, los incrementos se aplicarán con un 4% en enero, un 6% en febrero y el porcentaje restante en marzo, además de sumas no remunerativas durante los dos primeros meses. El esquema incluye una cláusula de revisión prevista para el 15 de abril, con el objetivo de cerrar el período paritario.
Sin embargo, este acuerdo no se extendió al conjunto del sistema ferroviario, donde persisten diferencias significativas con otras empresas del sector, especialmente las vinculadas al transporte de pasajeros.
Cruces con el Gobierno y cuestionamientos de fondo
El reclamo salarial se da en un contexto de mayor tensión entre los sindicatos del transporte y el Gobierno nacional. El secretario general de La Fraternidad, Omar Maturano, expresó en reiteradas ocasiones su rechazo a distintos puntos de la reforma laboral impulsada por la administración de Javier Milei.
El dirigente sostuvo que el conflicto no se limita a los salarios, sino que también incluye el deterioro del material rodante y la situación de la industria ferroviaria. Según afirmó, los trabajadores del sector perdieron entre un 35% y un 38% de su poder adquisitivo en los últimos años y cuestionó el diagnóstico oficial sobre la inflación y la emisión monetaria.
Silencio oficial y horas decisivas
Desde Trenes Argentinos indicaron que, hasta el momento, no recibieron ninguna notificación formal sobre una eventual medida de fuerza, pese a las advertencias públicas del sindicato.
Maturano también criticó los cambios frecuentes en la estructura de la Secretaría de Transporte, al señalar la falta de interlocutores estables para encarar las negociaciones.
Con este escenario, el sistema ferroviario entra en horas decisivas. Si el lunes no se presenta una mejora sustancial en la oferta salarial, el paro nacional de trenes podría confirmarse y afectar el servicio en todo el país a partir del próximo jueves.
El diario