Jugando a la ruleta rusa con el cambio climático

Radio Estación Luján
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El cambio climático es la variación a corto, mediano y largo plazo de la temperatura y los patrones meteorológicos de la Tierra, acelerado drásticamente desde el siglo XIX por la actividad humana.

Al comenzar un nuevo año, personas de todo el mundo se enfrentan al aumento de los costos de la vivienda, la energía y los alimentos. A la mayoría le preocupa la situación económica. Las perspectivas laborales parecen inciertas ante la generalización de la inteligencia artificial, la automatización y otras disrupciones.

Estas preocupaciones han eclipsado la acción climática en las urnas y en el discurso político, especialmente en los países más ricos. El intenso debate en torno a las políticas climáticas en la Union Europea (EU) y el retroceso en Estados Unidos reflejan la creencia común de que la lucha contra el cambio climático empeorará las dificultades económicas cotidianas.

La quema de combustibles fósiles como carbón, petróleo y gas, la deforestación y la agricultura intensiva liberan gases de efecto invernadero (GEI) que atrapan el calor, elevando la temperatura global.

Protegerse del cambio climático es crucial para garantizar la supervivencia humana y la estabilidad del planeta. Implica evitar desastres naturales extremos como inundaciones, sequías, asegurar el suministro de alimentos y agua, prevenir enfermedades, y proteger ecosistemas vitales que sostienen la vida, la economía y la salud.

Desde el ámbito científico se reitera la urgencia de implementar políticas eficaces para limitar el aumento de la temperatura global y evitar las consecuencias más adversas del calentamiento, que afectan tanto al ambiente como a la salud, la producción de alimentos y la economía mundial.

La negación del cambio climático es un fenómeno complejo impulsado principalmente por intereses económicos, políticos y sesgos cognitivos. Se basa en desinformación que busca proteger la industria de combustibles fósiles, evitar regulaciones costosas y mantener el statu quo político-cultural, a pesar del consenso científico.

Todas las miradas están puestas en la implementación del nuevo impuesto al carbono de la UE y la tecnología de energía limpia en 2026, una prueba crucial para la voluntad mundial de abordar el cambio climático mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, continua impulsando una retirada global.

El negacionismo tiene raíces ideológicas tanto como psicológicas. Desgraciadamente, ambas se combinan en la retroalimentación que se está haciendo más evidente que nunca. Expresadas por la derecha estadounidense, durante la primera presidencia de Donald Trump donde se bloquearon los avances globales en la lucha por la reducción de las emisiones de carbono y se rompieron los compromisos asumidos por sus antecesores y su predecesor. Lamentablemente, Argentina quiere sumarse al negacionismo anticientífico con un argumento ideológico endeble, el de una libertad sin responsabilidad ni obligaciones.

La retirada de Estados Unidos del Acuerdo de París entró en vigor el 27 de enero de 2026. Es la segunda vez que Estados Unidos se retira de este acuerdo, y la decisión ha venido precedida de la intención declarada del país de retirarse de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático y el Fondo Verde para el Clima. Además, Donald Trump ha pedido que Estados Unidos se retire de más de 60 organizaciones internacionales, varias de ellas relacionadas con el cambio climático, la biodiversidad y las energías renovables, tachándolas de “derrochadoras, ineficaces o nocivas”.

Donald Trump en vez de negar el cambio climático podría impulsar las energías renovables e incentivar economías sustentables, pero… NO, se niega a hacerlo,

La sustentabilidad económica es la capacidad de las actividades económicas, empresas y gobiernos para generar riqueza y rentabilidad a corto, mediano y largo plazo, manteniendo un equilibrio con el bienestar social y el respeto por el medio ambiente. Busca un crecimiento responsable sin agotar recursos naturales ni comprometer las necesidades de generaciones futuras.

En abril de 2026, los gobiernos de Colombia y los Países Bajos coorganizarán en Colombia la Primera Conferencia Internacional sobre la Transición Justa fuera de los Combustibles Fósiles. El encuentro abre una oportunidad para que el país y la región influyan en este proceso y fortalezcan alianzas con otros países, incluidos los europeos aún entre los grandes emisores, y regiones altamente vulnerables al cambio climático

Estamos jugando a la ruleta rusa con el cambio climático y con la vida de millones de personas. La pregunta es: ¿A quién le tocará y a quien NO?

 

Cristián Frers – Técnico Superior en Gestión Ambiental y Técnico Superior en Comunicación Social (Periodista).

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