La sequía y las altas temperaturas complican la campaña agrícola en la Región Pampeana, con impacto directo en la cosecha de soja y maíz y creciente preocupación a nivel global.
La campaña agrícola 2025/2026 enfrenta un escenario cada vez más desafiante en la Región Pampeana. La persistente falta de lluvias, combinada con temperaturas extremas, comenzó a afectar de manera significativa los cultivos de soja y maíz, despertando la atención no solo del sector local, sino también de operadores e inversores internacionales.
Argentina ocupa un rol central en el mercado global de granos, por lo que cualquier alteración en su producción genera repercusiones inmediatas. En este contexto, los pronósticos meteorológicos no ofrecen señales alentadoras: al menos hasta los primeros días de febrero no se esperan precipitaciones relevantes en la zona núcleo ni en amplias áreas del sur bonaerense.
Sequía y preocupación internacional
Según la consultora World Weather, la sequía que afecta al sur de Brasil, Paraguay, Uruguay y el este de Argentina durante los próximos siete a ocho días incrementará la incertidumbre sobre el estado de los cultivos. En la misma línea, CropProphet advirtió que el último corrimiento del modelo de pronóstico integrado basado en inteligencia artificial (AIFS) prevé precipitaciones muy por debajo de lo normal: apenas el 53% del promedio histórico para el maíz y el 46% para la soja en Argentina.
Especialistas consultados por Bloomberg coincidieron en que los productores necesitan lluvias en el corto plazo para evitar pérdidas significativas. La influencia del fenómeno La Niña parece haberse intensificado en un momento clave del ciclo productivo, justo cuando los precios internacionales exigen altos niveles de rendimiento para sostener la rentabilidad.
La cosecha de soja, en su etapa más crítica
Las Bolsas de Granos del país advirtieron que el clima cálido y seco ya comenzó a generar daños visibles en los cultivos. En el caso de la soja, enero y febrero resultan determinantes para definir los rindes, pero los mapas meteorológicos actuales anticipan lluvias por debajo de la media incluso hasta marzo.
La Bolsa de Comercio de Rosario señaló que las precipitaciones fueron erráticas en los lotes de soja de primera, especialmente en la zona núcleo. Como consecuencia, unas 450.000 hectáreas se encuentran en condición regular y con un potencial de rinde comprometido. A esto se suma un pronóstico de temperaturas máximas superiores a los 35 grados, que agrava el estrés hídrico.
Los especialistas advierten que, de no registrarse lluvias en el corto plazo, podrían producirse recortes adicionales en las estimaciones de producción. Incluso, existe el riesgo de que la soja vuelva a mostrar rindes decepcionantes por sexta campaña consecutiva.
Maíz: un escenario heterogéneo y con recortes
En el caso del maíz, la situación presenta una mayor heterogeneidad. Desde la Bolsa de Comercio de Rosario explicaron que, si bien el panorama general aún resiste, ya se observan recortes en las zonas donde las lluvias no llegaron a tiempo. Las precipitaciones previstas podrían resultar tardías para revertir el deterioro de los cultivos.
Los lotes sembrados en octubre y aquellos ubicados en la franja central de la región núcleo aparecen entre los más comprometidos, con dificultades para sostener el llenado de granos. En el sudeste de Córdoba, se estiman pérdidas de hasta el 50% del rendimiento en algunos sectores.
Caída en la condición de los cultivos
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires informó una caída semanal de ocho puntos porcentuales en la condición bueno/excelente de la soja y de doce puntos en el maíz. Si bien ambos cultivos aún se encuentran en mejor estado que en la campaña anterior, la tendencia descendente se acelera y podría profundizarse si persiste el actual patrón climático.
La humedad del suelo continúa disminuyendo, afectando a cerca de la mitad de los lotes de maíz. Los analistas anticipan que, sin un cambio significativo en las condiciones meteorológicas, los rindes seguirán ajustándose a la baja.
El clima argentino bajo la lupa global
El deterioro de los cultivos argentinos es seguido de cerca en los mercados internacionales. John Baranick, meteorólogo de la firma estadounidense DTN, sostuvo que la sequía continúa expandiéndose en el centro y sur del cinturón productivo del país. Según sus estimaciones, las precipitaciones de las últimas dos semanas fueron inferiores al 20% de lo normal en la mayoría de las zonas agrícolas.
Si bien se esperan lluvias dispersas en áreas puntuales del sur de Santa Fe, norte de Buenos Aires y sudeste cordobés, los acumulados serían escasos y no superarían los 10 milímetros en la mayoría de los casos. A largo plazo, los modelos anticipan un febrero relativamente seco, con temperaturas superiores a lo normal.
De confirmarse este escenario, los especialistas coinciden en que las condiciones de los cultivos seguirán deteriorándose y las proyecciones de producción deberán ajustarse a la baja. Por ahora, el factor decisivo continúa siendo uno solo: el regreso sostenido de las lluvias.
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