La ANMAT prohibió el medicamento Verrugol para callos y verrugas por no contar con registro sanitario. La medida alcanza su uso, distribución y comercialización en todo el país.
La Administracion Nacional de Medicamentos Alimentos y Tecnologia Medica (ANMAT) dispuso la prohibición del uso, la distribución y la comercialización en todo el territorio nacional del producto “VERRUGOL (Nitrato de Plata 95 % y Nitrato de Potasio 5 %)”, indicado para la eliminación de callos y verrugas, por no contar con la inscripción obligatoria en el Registro de Especialidades Medicinales (REM).
La medida quedó formalizada mediante la Disposición 802/2026, donde el organismo de control sanitario fundamentó que el producto no se encuentra inscripto en el REM, requisito indispensable para la comercialización de especialidades medicinales en la Argentina.
Prohibición de medicamento sin registro
De acuerdo con lo detallado en la disposición oficial, el producto identificado como “VERRUGOL (Nitrato de Plata 95 % y Nitrato de Potasio 5 %)” es comercializado por la firma Laboratorio Fiorano, perteneciente a Claudio Gambino. Sin embargo, al momento de la evaluación, la especialidad medicinal no contaba con el registro sanitario correspondiente ante la autoridad regulatoria.
El Registro de Especialidades Medicinales es la base oficial donde deben inscribirse todos los medicamentos antes de su comercialización. La inscripción implica la presentación de documentación técnica, ensayos de calidad, seguridad y eficacia, así como la evaluación de los procesos de elaboración. Sin esa autorización, ningún producto puede ser considerado legalmente apto para su venta como medicamento.
En este caso, la ANMAT señaló que Verrugol no figura inscripto en el REM, lo que motivó la prohibición inmediata para evitar potenciales riesgos a la salud pública.
Falta de codificación oficial
Otro de los puntos consignados en la disposición es que el producto tampoco se encuentra codificado en la Farmacopea Argentina, ya que no figura en el Anexo de la Disposición ANMAT 8417/2016. La Farmacopea establece los estándares de calidad, pureza y formulación que deben cumplir determinadas sustancias y preparados farmacéuticos.
La ausencia de codificación y registro implica que el producto no atravesó los mecanismos formales de control que garantizan condiciones adecuadas de fabricación, rotulado y comercialización.
Situación del laboratorio
Según consta en la información oficial, el Laboratorio Fiorano, con sede en el partido bonaerense de Avellaneda, se encuentra habilitado por la ANMAT para la elaboración de productos de farmacopea y de higiene personal, cosméticos y perfumes. No obstante, no posee habilitación para la elaboración ni comercialización de especialidades medicinales.
Este punto resulta central, ya que en la Argentina la producción de medicamentos requiere una autorización específica, distinta a la correspondiente a cosméticos o productos de higiene. Cada categoría posee exigencias regulatorias propias y controles diferenciados.
La ANMAT subrayó que la medida se adoptó “con el objetivo de proteger a la población y prevenir eventuales riesgos sanitarios”, estableciendo la prohibición del producto hasta tanto obtenga las autorizaciones correspondientes.
Control sanitario y protección al consumidor
El rol de la ANMAT como autoridad de aplicación incluye la fiscalización de medicamentos, alimentos, productos médicos y cosméticos en todo el país. Entre sus funciones principales se encuentra la verificación de que los productos comercializados cumplan con la normativa vigente y cuenten con los registros correspondientes.
En el caso de medicamentos para afecciones dermatológicas como callos y verrugas, la composición química —en este caso, nitrato de plata y nitrato de potasio— requiere controles estrictos debido a su potencial efecto cáustico sobre la piel. Por ello, la evaluación previa a su aprobación resulta indispensable.
La prohibición implica que el producto no puede ser vendido ni distribuido en farmacias, comercios ni canales digitales mientras no regularice su situación ante el organismo. Asimismo, las autoridades sanitarias pueden realizar inspecciones y acciones de fiscalización para garantizar el cumplimiento de la medida.
Con esta decisión, el organismo regulador refuerza los mecanismos de control sobre el mercado farmacéutico y recuerda la importancia de que los consumidores verifiquen que los medicamentos que adquieren cuenten con la debida autorización sanitaria.
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