Flandria sufrió una nueva caída ante UAI Urquiza por 2 a 0 como visitante y agravó su crisis futbolística, acumulando derrotas que comprometen su presente en la Primera B.
El presente de Flandria atraviesa su punto más delicado en lo que va del campeonato. En el marco de la octava fecha de la Primera B, el conjunto de Jáuregui volvió a tropezar, esta vez frente a UAI Urquiza en Villa Lynch, donde cayó por 2 a 0.
Nueva caída que agrava el momento del Canario
El resultado no solo extendió la racha negativa, sino que profundizó la incertidumbre en torno al futuro inmediato del equipo y de su entrenador, Arnaldo Sialle.
La derrota significó la cuarta consecutiva para el “Canario”, que no logra revertir una tendencia preocupante tanto en lo futbolístico como en lo anímico. Con cinco caídas en siete partidos disputados, el equipo se ubica en el puesto 16 de la tabla, cada vez más comprometido en la zona baja.
Un arranque que condicionó el partido
En busca de una reacción, Sialle apostó por modificar el esquema inicial con cuatro variantes: Matías Mariatti, Dante Spitale, Alejandro Nalerio y Benjamín Giménez ingresaron desde el arranque. Sin embargo, la intención de cambiar la dinámica no tuvo el efecto esperado.
Apenas a los 9 minutos del primer tiempo, una desatención defensiva le permitió a Santiago Scacchi abrir el marcador para el local. Ese gol tempranero condicionó el desarrollo del encuentro, obligando a Flandria a asumir el protagonismo sin contar con las herramientas necesarias para ser profundo.
Durante la primera mitad, el conjunto visitante intentó manejar la pelota, pero careció de claridad en los últimos metros. Las aproximaciones no lograron inquietar seriamente al arquero Ignacio Viain, lo que dejó en evidencia las dificultades ofensivas que arrastra el equipo.

Reacción sin eficacia
El segundo tiempo mostró una versión más ambiciosa de Flandria. Con el ingreso de jugadores de perfil ofensivo, el equipo logró adelantar sus líneas y arrinconar a UAI Urquiza en su propio campo. Hubo una mejora en la circulación y mayor presencia en el área rival.
Las oportunidades comenzaron a aparecer, especialmente en los pies de Giménez, Brestt y Donato, quien ingresó posteriormente. Sin embargo, la falta de eficacia volvió a ser determinante. En una de las jugadas más claras, un centro preciso de Brestt no pudo ser capitalizado por Giménez, mientras que Spitale también tuvo su chance sin éxito.
El arquero local respondió en momentos clave, conteniendo remates peligrosos y sosteniendo la ventaja de su equipo. Flandria acumuló méritos para al menos alcanzar la igualdad, pero no logró concretar.
Golpe final y preocupación creciente
Cuando el “Canario” atravesaba su mejor momento en el partido, UAI Urquiza encontró espacios para contraatacar. A los 35 minutos del complemento, Enzo Díaz selló el 2 a 0 definitivo, aprovechando una de esas transiciones rápidas que encontraron mal parada a la defensa visitante.
El segundo gol significó un golpe anímico difícil de revertir y terminó por sentenciar el encuentro. Más allá de algunos intentos finales, Flandria no pudo descontar y volvió a quedarse con las manos vacías.
Un presente que exige respuestas
El panorama es cada vez más complejo. La seguidilla de resultados negativos impacta tanto en la confianza del plantel como en la estabilidad del cuerpo técnico. La continuidad de Sialle aparece como uno de los principales interrogantes de cara a lo que viene.
Más allá de los cambios tácticos y de nombres, el equipo no logra encontrar una identidad ni sostener un funcionamiento competitivo durante los 90 minutos. La falta de eficacia en ataque y las desconcentraciones defensivas se repiten partido tras partido.
Con el torneo aún en desarrollo, Flandria necesita reaccionar de manera urgente para evitar que la crisis se profundice aún más. El margen de error se achica y la presión crece en Jáuregui.
El diario
