El paro en la UNLu reúne a docentes y nodocentes en una semana de protestas por salarios y financiamiento, con impacto directo en clases y actividades administrativas.
La semana comenzó con un nuevo capítulo del conflicto universitario en la Universidad Nacional de Luján, donde docentes y trabajadores nodocentes llevan adelante medidas de fuerza en reclamo por mejoras salariales y mayor financiamiento para el sistema público.
El paro docente, que se extenderá durante toda la semana, es impulsado por la CONADU Histórica y forma parte de un plan de lucha nacional que busca poner en agenda la situación presupuestaria de las universidades.
Desde el gremio docente local, la ADUNLu, señalaron que la medida responde a la necesidad de defender el presupuesto universitario y garantizar condiciones dignas de trabajo. Además, advirtieron sobre el impacto de la inflación en los salarios del sector.
A este escenario se suma la adhesión de los trabajadores nodocentes, que realizarán un paro de 24 horas el martes 31 de marzo. La medida, convocada por la FATUN, se lleva adelante en todo el país y tiene como eje la defensa de los derechos laborales y de la universidad pública.
Reclamos por salarios y presupuesto
Desde la ATUNLu destacaron que la protesta se inscribe en un plan de lucha más amplio y remarcaron la importancia de sostener la unidad del sector. “Redoblamos nuestra unidad, solidaridad y organización”, expresaron.
El conflicto pone de manifiesto una serie de problemáticas que afectan al sistema universitario, entre ellas la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores, la falta de actualización del presupuesto y la ausencia de negociaciones paritarias.
En términos concretos, la combinación de medidas de fuerza genera un impacto directo en la vida académica. La suspensión de clases y la interrupción de servicios administrativos afectan a estudiantes, docentes y personal de la universidad.
Además, el reclamo por la implementación de la ley de financiamiento universitario aparece como uno de los ejes centrales del conflicto. Los gremios sostienen que su cumplimiento permitiría mejorar las condiciones salariales y garantizar el funcionamiento de las instituciones.
El conflicto en la UNLu se profundiza
De cara a los próximos días, el desarrollo del conflicto estará marcado por las definiciones que surjan del congreso extraordinario de la federación docente, previsto para el 1 de abril. Allí se evaluará la continuidad de las medidas y las posibles acciones a seguir.
En este contexto, la situación en la UNLu se presenta como un reflejo de la realidad que atraviesan muchas universidades del país, donde las tensiones entre financiamiento, salarios y funcionamiento institucional configuran un escenario de incertidumbre.
La resolución del conflicto dependerá, en gran medida, de la capacidad de diálogo entre las partes y de la adopción de medidas que permitan atender las demandas del sector sin comprometer el desarrollo del ciclo académico.
El diario
