Un informe académico sobre plataformas en Argentina advierte pluriempleo, sobreocupación y bajos ingresos. La mayoría trabaja por necesidad, no por elección, y crece el reclamo de organización colectiva.
Una investigación realizada por ocho universidades nacionales junto al CONICET trazó una radiografía precisa del trabajo mediado por aplicaciones en Argentina. El estudio concluye que el empleo en plataformas está marcado por el pluriempleo, la sobreocupación y la insuficiencia salarial, desmontando la idea de flexibilidad plena que suele asociarse a este tipo de tareas.
Titulado “Radiografía del trabajo mediado por plataformas en Argentina”, el relevamiento analizó 1.095 casos y buscó cubrir un vacío estadístico en un sector donde no existen datos oficiales sistemáticos. El resultado principal es contundente: el 75% de los trabajadores utiliza estas aplicaciones como fuente secundaria de ingresos, mientras que solo el 25% depende exclusivamente de ellas.
El estudio derriba el mito de la autonomía
Uno de los hallazgos centrales del informe es que la promesa de “ser tu propio jefe” no se condice con la realidad cotidiana. Según los investigadores, la mayoría ingresa al trabajo en plataformas por necesidad económica y no por elección vocacional.
El pluriempleo aparece como la norma. Muchos trabajadores combinan su ocupación principal con actividades en apps de transporte, reparto o servicios freelance para compensar la pérdida del poder adquisitivo. El informe sostiene que las estadísticas laborales tradicionales no reflejan esta sobrecarga, ya que contabilizan empleos formales pero no las horas adicionales.
La investigación fue financiada por la Agencia de Investigación Científica a fines de 2023 y contó con participación de especialistas de instituciones como la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Nacional de Córdoba, entre otras casas de estudio.
Quiénes trabajan en plataformas
Otro dato que cuestiona prejuicios extendidos es la composición de la fuerza laboral. Lejos de la percepción dominante, el 80% de quienes trabajan en plataformas son argentinos, lo que relativiza la idea de que el sector está dominado por inmigrantes.
En el rubro del transporte de pasajeros, que incluye aplicaciones como Uber, Cabify y Didi, el perfil promedio es de 36 años. Además, un tercio de los conductores son mujeres, una participación significativa en un sector históricamente masculinizado.
El estudio también señala una creciente valoración de la organización colectiva. La mayoría de los encuestados considera muy importante contar con representación para defender derechos laborales y mejorar condiciones de trabajo.
El trabajo en plataformas y la sobreocupación
El informe analizó distintas actividades mediadas por apps: transporte, tareas domésticas, enseñanza informal y trabajo freelance en diseño o informática. En todos los casos se repite un patrón: largas jornadas y multiplicidad de tareas.
La media general es de 7,5 horas diarias dedicadas a estas actividades, cifra que aumenta cuando se convierten en ingreso principal. Más de un tercio de los encuestados supera las 45 horas semanales, lo que evidencia niveles elevados de sobreocupación.
Incluso en sectores asociados a trabajos calificados, como diseño o programación, un 25% de los trabajadores supera ese umbral semanal, aun teniendo empleo formal paralelo.
Una economía que empuja al multiempleo
Los investigadores atribuyen el fenómeno a factores estructurales. El deterioro del poder adquisitivo y la fragmentación del mercado laboral impulsan a buscar ingresos adicionales en actividades flexibles pero inestables.
“El pluriempleo se da principalmente por razones materiales, vinculadas a la satisfacción de necesidades básicas”, sostiene el informe. En ese marco, el trabajo en plataformas se consolida como válvula de escape frente a salarios insuficientes.
El documento concluye que el crecimiento de este tipo de empleo plantea desafíos para las políticas públicas. La falta de estadísticas oficiales, sumada a la heterogeneidad del sector, dificulta la regulación y el diseño de estrategias que garanticen derechos laborales básicos.
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