La Junta Electoral bonaerense intimó a partidos a regularizar afiliados en 90 días. La medida pone en riesgo la personería política y reconfigura el escenario electoral en la provincia.
La justicia electoral de la provincia de Buenos Aires intimó formalmente a partidos políticos y agrupaciones municipales a regularizar su nómina de afiliados en un plazo de 90 días, considerado “improrrogable”. La medida fue oficializada mediante su publicación en el Boletín Oficial y establece un ultimátum que podría derivar en la pérdida de la personería jurídico-política para aquellas fuerzas que no cumplan con los requisitos establecidos por la ley vigente.
El organismo electoral exige que las agrupaciones presenten las fichas de afiliación necesarias para alcanzar los mínimos requeridos, tanto en cantidad total como en distribución territorial. Este punto es clave: no solo se exige un piso global de afiliados, sino también un nivel de representación en al menos dos secciones electorales de la provincia.
El problema de los afiliados y la distribución territorial
La normativa vigente establece que los partidos provinciales deben contar con un mínimo de 8.000 afiliados. Sin embargo, además de ese número global, deben cumplir con un requisito territorial: alcanzar el equivalente al 4 por mil del padrón en al menos dos secciones electorales.
Este aspecto es el principal obstáculo para muchas fuerzas políticas. Aunque varias superan el mínimo total, no logran cumplir con la distribución territorial exigida. En ese marco, la intimación alcanza a 41 partidos provinciales y 21 agrupaciones municipales.
Entre los casos más relevantes aparece La Libertad Avanza, que si bien cuenta con una base de afiliados importante, no alcanza los niveles requeridos en ninguna de las ocho secciones electorales. En distritos clave como la Primera y la Tercera sección, presenta déficits significativos en la cantidad de afiliaciones.
Situaciones similares se repiten en otras fuerzas políticas como la Coalición Cívica, el GEN y partidos de izquierda, que tampoco logran cumplir con los requisitos territoriales. En algunos casos, las diferencias son menores y podrían resolverse en el plazo establecido; en otros, la brecha es considerable.
Impacto político y reconfiguración del mapa bonaerense
La medida de la Junta Electoral no es menor. La eventual pérdida de la personería política implica que un partido no podrá presentarse a elecciones con su propio sello, lo que lo obliga a integrarse a otras alianzas o directamente quedar fuera de la competencia.
Esto podría generar una reconfiguración del mapa político en la provincia de Buenos Aires, especialmente en un contexto donde proliferan nuevos espacios y sellos partidarios. También pone presión sobre las estructuras partidarias para reforzar su territorialidad y presencia efectiva en el electorado.
En ciudades como Luján, donde la dinámica política combina fuerzas nacionales, provinciales y agrupaciones locales, el impacto podría sentirse en la oferta electoral futura. La necesidad de consolidar afiliaciones reales y verificables se convierte así en un factor determinante para la supervivencia política de muchas agrupaciones.
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