La Legislatura bonaerense aprobó un régimen de turismo gastronómico que impulsa rutas, productos regionales y un sello provincial para integrar sabores y tradiciones a la oferta turística en la provincia.
La Legislatura bonaerense dio sanción definitiva a un régimen destinado a promover el turismo gastronómico en todo el territorio provincial. La iniciativa busca incorporar productos regionales, establecimientos, fiestas populares y tradiciones culinarias a la oferta turística de los municipios.
El proyecto corresponde al expediente E-213/26-27, presentado el 18 de mayo de 2026 por la senadora María Fernanda Raverta.
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La propuesta había sido analizada previamente en la Comisión de Comercio Interior, Pequeña y Mediana Empresa y Turismo del Senado, donde obtuvo despacho favorable con modificaciones.
Turismo gastronómico con rutas y sello provincial
Uno de los principales instrumentos contemplados por la iniciativa es la creación de rutas gastronómicas. Estos recorridos estarán orientados a reunir, dentro de una misma propuesta turística, productos regionales, establecimientos, celebraciones populares y experiencias relacionadas con la identidad culinaria de cada territorio.
La idea apunta a que la gastronomía pueda funcionar como un atractivo turístico en sí mismo y no solamente como un servicio complementario para quienes visitan una localidad. De esta manera, un plato tradicional, una producción regional, una feria o una fiesta popular podrán integrarse a recorridos destinados a visitantes.
El proyecto también establece el sello denominado “Gastronomía Bonaerense”, que tendrá como finalidad distinguir productos y establecimientos que representen la identidad gastronómica de la provincia.
Los requisitos y procedimientos necesarios para acceder a esa identificación deberán ser establecidos por la autoridad de aplicación. Por lo tanto, la sanción legislativa fija el marco general, mientras que su implementación requerirá posteriores definiciones administrativas.
La iniciativa entiende al turismo gastronómico como una modalidad vinculada con el conocimiento y disfrute del patrimonio culinario, tanto material como inmaterial. En ese concepto quedan incluidos productos, servicios, ferias, festivales, circuitos productivos y actividades culturales relacionadas con la gastronomía.
Un plan para identificar la oferta bonaerense
Otro de los ejes centrales es la elaboración de un Plan Estratégico del Turismo Gastronómico, destinado a relevar y organizar la oferta existente en las distintas regiones de la provincia.
Ese relevamiento permitirá identificar productos, platos, celebraciones y propuestas que puedan convertirse en componentes de una oferta turística vinculada con las características de cada municipio y región.
La herramienta adquiere relevancia por la diversidad territorial bonaerense. Las propuestas gastronómicas pueden estar asociadas a producciones agropecuarias, elaboraciones tradicionales, fiestas locales, establecimientos especializados o distintas expresiones culturales vinculadas con la alimentación.
El objetivo planteado en el proyecto es que esa diversidad pueda ser integrada y difundida mediante una estrategia común, sin perder las particularidades de cada localidad.
La iniciativa se suma, además, a una concepción del turismo provincial que ya contempla distintos segmentos y productos. La normativa bonaerense considera al turismo como una actividad estratégica y existen antecedentes de políticas provinciales destinadas a diversificar la oferta, incluyendo el turismo gastronómico.
Municipios, productores y establecimientos
La nueva normativa también plantea una articulación entre la Provincia, los municipios, productores y establecimientos gastronómicos para desarrollar los circuitos.
La intención es que los gobiernos locales puedan identificar y poner en valor aquellos recursos que forman parte de su identidad gastronómica y, a partir de allí, integrarlos a propuestas capaces de atraer visitantes.
El proyecto también vincula esta estrategia con la posibilidad de ampliar la actividad turística más allá de los períodos tradicionales de mayor movimiento. Bajo ese enfoque, una celebración gastronómica, una producción regional o un recorrido específico podrían transformarse en motivos concretos para visitar una localidad.
Durante el tratamiento legislativo, Raverta sostuvo que los productos típicos, platos y fiestas locales pueden generar movimiento en comercios, establecimientos gastronómicos y alojamientos al convertirse en atractivos turísticos.
La sanción definitiva representa ahora un nuevo paso institucional. El expediente deberá continuar el proceso correspondiente ante el Poder Ejecutivo para su promulgación. En el registro legislativo figura como una iniciativa presentada en el Senado el 18 de mayo de 2026 y posteriormente aprobada por esa Cámara antes de su tratamiento en Diputados.
El alcance concreto de la medida dependerá, entre otros aspectos, de la reglamentación, de la definición de los requisitos para el sello “Gastronomía Bonaerense” y de la puesta en marcha del plan estratégico. Esos instrumentos serán los que determinen cómo se traducirá el nuevo régimen en propuestas concretas dentro de los municipios.
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