Flandria venció a Talleres (RE) por 1 a 0 en el Carlos V con gol de Donato y confirmó su solidez en casa, logrando su segundo triunfo consecutivo en Jáuregui.
Flandria se quedó con una victoria ajustada pero valiosa ante Talleres de Remedios de Escalada por 1 a 0 en el estadio Carlos V. El equipo dirigido por Arnaldo Sialle supo golpear en el momento indicado y luego administró la ventaja con inteligencia para sumar tres puntos que fortalecen su inicio de temporada.
El único tanto del partido lo marcó Matías Donato en la última jugada del primer tiempo, en un contexto donde el desarrollo ya se había vuelto trabado y con pocas diferencias entre ambos conjuntos.
Un primer tiempo cambiante
El arranque mostró a Flandria con intención ofensiva. A los diez minutos generó su primera aproximación tras una buena jugada colectiva que dejó a Donato en posición de remate, aunque sin precisión. La continuidad de esa acción terminó con un disparo alto de Correa.
Minutos más tarde, el Canario volvió a encontrar espacios por el sector izquierdo, donde la sociedad entre Donato, Correa y “Paqui” Costa insinuó peligro. Costa logró sacarse un rival en la medialuna y remató cerca del palo derecho, dejando en evidencia que el local tenía variantes para lastimar.
Sin embargo, con el correr de los minutos el equipo perdió intensidad. Talleres comenzó a monopolizar la posesión, obligando a Flandria a retroceder y apostar por transiciones rápidas. En ese contexto emergió el carril izquierdo como principal vía de escape, con Matías López proyectándose como opción constante.
El Carlos V celebró sobre el cierre
Cuando parecía que el primer tiempo se extinguía sin goles, llegó la acción decisiva. En la última jugada antes del descanso, un pase abierto encontró al juvenil Bautista Giménez, quien envió un centro preciso al área. Donato apareció con oportunismo y, cumpliendo con la ley del ex, empujó la pelota al fondo del arco para desatar el festejo en el Carlos V.
El impacto emocional del gol fue determinante. Flandria se fue al vestuario con ventaja y con la tranquilidad de haber golpeado en un momento clave del partido.
Segundo tiempo más cerrado
El complemento mostró un trámite más espeso y con pocas situaciones claras. Flandria optó por replegarse temprano, decidido a sostener el resultado. Talleres, obligado por el marcador, tomó la iniciativa pero careció de profundidad para inquietar seriamente al arquero Morel.
La más clara para liquidarlo la tuvo Costa a los 40 minutos, tras un error defensivo que lo dejó mano a mano. Sin embargo, su definición fue débil y permitió que el suspenso se mantuviera hasta el final.
Orden y disciplina para sostener la ventaja
En los minutos finales, Flandria se aferró al orden táctico. Con dos líneas de cuatro compactas y sin desordenarse, resistió los intentos del rival, que empujó más por voluntad que por claridad futbolística.
El triunfo dejó conclusiones positivas. El equipo mostró capacidad para adaptarse a distintos momentos del partido y una notable disciplina para defender la ventaja.
Con dos victorias consecutivas como local en apenas tres fechas, Flandria empieza a construir una identidad sólida en Jáuregui. El Carlos V vuelve a convertirse en un escenario confiable, donde el Canario suma y alimenta sus aspiraciones.
Foto: Prensa Club Flandria









