Flandria logró un triunfo fundamental ante Liniers y cortó su racha negativa. En el debut de Jesús Díaz, el Canario ganó 1 a 0 con gol del juvenil Alexis Casal.
Flandria consiguió este viernes una victoria tan necesaria como significativa al imponerse por 1 a 0 ante Liniers en el barrio Villegas de La Tablada.
Flandria cambia el rumbo con nuevo DT
El resultado no sólo permitió cortar una racha de cinco derrotas consecutivas, sino que también marcó un inicio auspicioso para el ciclo de Jesús Díaz como director técnico.
El conjunto de Jáuregui llegó al encuentro con urgencias evidentes. La seguidilla de resultados negativos había generado presión tanto en el plantel como en el entorno, lo que hacía del partido un punto de inflexión. En ese contexto, la respuesta del equipo fue positiva desde el inicio.

Con una postura más firme y ordenada, Flandria logró adaptarse rápidamente a las dimensiones reducidas del estadio de Liniers, un factor que suele incidir en el desarrollo del juego. Esa capacidad de adaptación le permitió controlar los primeros minutos y generar situaciones de riesgo.
Un primer tiempo parejo y con incidencias
El desarrollo del primer tiempo fue equilibrado, con llegadas de ambos equipos pero sin claridad en la definición. Liniers intentó inquietar con remates de media distancia, mientras que Flandria respondió con avances por las bandas y acciones aisladas.
Una de las situaciones más destacadas fue protagonizada por Benjamín Giménez, quien tuvo dos oportunidades claras para abrir el marcador: un cabezazo que se fue apenas desviado y un remate de larga distancia que exigió al arquero local.
Sin embargo, la nota negativa de la etapa inicial fue la lesión de Franco Costa, quien debió abandonar el campo de juego tras un choque con el arquero Cristofer De Felice. La salida del mediocampista obligó a una reconfiguración temprana del equipo.
El gol que rompió la racha
En el segundo tiempo, el partido se tornó más trabado, con pocas situaciones de peligro y un ritmo más lento. Ambos equipos parecían conformarse con el empate, lo que redujo la intensidad del juego.
Fue en ese contexto que Jesús Díaz decidió mover el banco e introducir al juvenil Alexis Casal, quien terminó siendo determinante. A los 30 minutos del complemento, una jugada iniciada por Benjamín Giménez derivó en un rebote del arquero que Casal aprovechó con precisión para marcar el único gol del encuentro.
El tanto desató el festejo del conjunto visitante y significó el quiebre de una racha adversa que se había prolongado durante cinco partidos.
Un triunfo que cambia el panorama
En los minutos finales, Flandria optó por administrar la ventaja, haciendo circular la pelota y evitando riesgos innecesarios. Liniers, por su parte, mostró dificultades para reaccionar y generar peligro concreto.
El triunfo no sólo permitió sumar tres puntos vitales, sino que también marcó el primer éxito como visitante en lo que va del torneo. Además, el equipo no ganaba fuera de casa desde noviembre del año pasado, lo que le otorga un valor adicional al resultado.
El regreso de Matías López, ya recuperado de una lesión, y el aporte de jóvenes como Casal aparecen como señales positivas para el futuro inmediato.
En términos anímicos, la victoria representa un alivio y un punto de partida para la reconstrucción. Flandria logró lo que necesitaba: cortar la racha, sumar fuera de casa y comenzar una nueva etapa con expectativas renovadas.







