El Lujanero cayó ante Sportivo Barracas en el arranque de la Primera C. Generó las mejores chances y jugó con ventaja numérica, pero pagó caro su falta de definición.
El Club Luján debutó en la Primera División C con una derrota que dejó sensaciones encontradas. En el estadio Estadio 1° de Abril, el equipo local cayó 1 a 0 frente a Sportivo Barracas en un partido donde generó las mejores situaciones, pero falló en la definición.
El Lujanero tuvo las más claras
La jornada comenzó con un clima especial. Antes del inicio se realizó un emotivo homenaje al recordado Santiago Fredes, acompañado por familiares y allegados. El acto le dio un marco de emoción al estreno oficial del Lujanero en la temporada.
En lo futbolístico, el equipo dirigido por la dupla técnica mostró iniciativa desde el comienzo. La intención de asumir protagonismo se tradujo en un leve predominio territorial y en varias aproximaciones al arco rival, aunque sin poder romper el cero en la primera mitad.
Superioridad que no se reflejó en el resultado
La jugada más determinante del primer tiempo llegó cuando Eladio Ramos escapó en velocidad y fue derribado por Rosa Quintero cuando se iba mano a mano con el arquero. El defensor visitante vio la tarjeta roja por último recurso, dejando a Sportivo Barracas con diez jugadores.
La acción generó una oportunidad inmejorable para el local. Enzo Oviedo se hizo cargo del tiro libre, pero el arquero Díaz Peyrus respondió con una gran atajada que mantuvo el marcador en blanco.
El Lujanero volvió a acercarse con Julián Ford, quien quedó de frente al arco tras una buena combinación ofensiva. Sin embargo, su remate fue amortiguado por un defensor cuando parecía tener destino de red. Así, pese a la ventaja numérica y las ocasiones generadas, el equipo se fue al descanso sin poder capitalizar su dominio.
Gol aislado y golpe anímico
En el complemento, el desarrollo cambió de tono. Sportivo Barracas se replegó con orden y apostó a sostener el resultado, mientras que Luján monopolizó la posesión sin encontrar claridad en los metros finales.
El conjunto visitante aprovechó una acción aislada para golpear. Durruty apareció por la izquierda dentro del área y definió cruzado ante la salida de Matías Lescano para marcar el 1 a 0 que terminaría siendo definitivo.
El gol alteró el desarrollo emocional del partido. El Lujanero se vio obligado a ir en busca del empate, pero comenzó a mostrar apuro e imprecisiones en los últimos metros.
Final con frustración
El panorama se complicó aún más cuando Tomás Dopazo vio la tarjeta roja tras una reacción que dejó a ambos equipos con diez jugadores. Desde ese momento, el partido se volvió más friccionado y con menos espacios.
En los minutos finales, el conjunto local insistió con centros y pelotas largas que no encontraron destinatario. El cerrojo defensivo de Sportivo Barracas resistió los intentos y selló el triunfo visitante.
La derrota dejó una lectura ambivalente: Luján mostró iniciativa, generó situaciones y tuvo tramos de dominio, pero volvió a evidenciar una falencia recurrente en el ascenso: la falta de eficacia en el área rival.
El debut dejó señales positivas en cuanto a la intención de juego, pero también una advertencia clara. Si el Lujanero pretende ser protagonista en el torneo, deberá transformar su superioridad en goles. El campeonato recién comienza, pero el margen de error en una categoría tan pareja suele ser mínimo.
Imágenes: Prensa Club Luján










