El Niño puede favorecer lluvias superiores a lo normal durante la primavera y el verano. Las autoridades difundieron medidas preventivas para reducir riesgos ante tormentas intensas.
La llegada de la primavera trae consigo un escenario meteorológico que requiere especial atención en distintas regiones de la Argentina. Las condiciones asociadas al fenómeno El Niño aumentan la probabilidad de precipitaciones superiores a los valores normales, especialmente en sectores de la Cuenca del Plata, y los organismos nacionales reforzaron las recomendaciones para reducir riesgos ante posibles tormentas intensas.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que las condiciones actuales del fenómeno El Niño se encuentran presentes y que, para el trimestre septiembre-octubre-noviembre de 2026, existe una probabilidad del 100% de continuidad de la fase cálida, con una intensidad prevista entre fuerte y muy fuerte.
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En este contexto, la Agencia Federal de Emergencias (AFE) y el SMN trabajan en la anticipación de escenarios de riesgo vinculados con lluvias intensas, tormentas severas, ráfagas, granizo y acumulados importantes de agua en períodos breves.
El Niño y el escenario de primavera
El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) es un fenómeno climático originado por variaciones en las condiciones del océano Pacífico ecuatorial que pueden modificar los patrones de circulación atmosférica y, en consecuencia, las precipitaciones en distintas regiones.
En Argentina, la fase cálida de El Niño suele asociarse con una mayor probabilidad de precipitaciones por encima de lo normal en el Litoral. El SMN advierte además que pueden registrarse episodios de lluvias intensas con mayor frecuencia.
El escenario previsto para la temporada 2026-2027 llevó a los organismos nacionales a reforzar la coordinación con las provincias y los municipios. La AFE presentó el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026/2027, que busca fortalecer la preparación y la respuesta frente a eventuales emergencias relacionadas con el aumento de las precipitaciones.
La estrategia incluye el seguimiento de información meteorológica e hidrológica, la planificación preventiva y la articulación entre los distintos organismos que intervienen ante situaciones de emergencia.
El objetivo no es anticipar que todas las regiones tendrán necesariamente lluvias extraordinarias, sino contar con herramientas para responder ante aquellos eventos que puedan producir anegamientos, inundaciones u otros inconvenientes.
Qué hacer antes de una tormenta
Las recomendaciones oficiales ponen el foco en medidas sencillas que pueden adoptarse antes de que se produzca un temporal. Una de las principales es mantener limpios los desagües y sumideros para facilitar el escurrimiento del agua.
También se aconseja revisar previamente los techos y las canaletas de las viviendas. Estos controles permiten detectar problemas que podrían agravarse durante una lluvia intensa.
Otro aspecto importante es asegurar o retirar objetos que puedan ser desplazados por el viento. Elementos ubicados en patios, balcones, terrazas o espacios exteriores pueden convertirse en un riesgo durante una tormenta con ráfagas.
La consulta del pronóstico y de las alertas correspondientes a cada zona constituye otra de las medidas centrales. El SMN cuenta con un sistema de alertas que permite conocer los fenómenos meteorológicos de mayor impacto y adoptar decisiones preventivas.
Las autoridades también recomiendan tener identificados y disponibles los números de emergencia correspondientes a Protección Civil, Bomberos y Policía de cada localidad.
Cómo actuar durante una alerta
Cuando existe una alerta por tormentas, la principal recomendación es evitar salir si no resulta necesario. Permanecer en un lugar seguro reduce la exposición a calles anegadas, caída de ramas, objetos desplazados por el viento y otros riesgos vinculados con fenómenos meteorológicos intensos.
En caso de encontrarse al aire libre cuando comienza una tormenta, se debe buscar refugio en un lugar seguro. La circulación por calles anegadas debe evitarse, ya que el agua puede ocultar obstáculos y generar situaciones peligrosas.
Si el agua ingresa a una vivienda, otra de las medidas indicadas es interrumpir el suministro eléctrico, siempre que sea posible hacerlo de manera segura. La combinación de agua y electricidad representa un riesgo que requiere especial precaución.
El seguimiento de los canales oficiales resulta fundamental durante todo el episodio meteorológico. El SMN actualiza sus pronósticos y alertas, mientras que los organismos de emergencia coordinan las respuestas según las condiciones de cada territorio.
El escenario de El Niño para la primavera y el verano 2026-2027 ya forma parte de la planificación de los organismos nacionales. La información disponible muestra que la preparación previa y la coordinación entre Nación, provincias y municipios son componentes centrales de la estrategia frente a posibles eventos hidrometeorológicos.
Ante este panorama, mantener despejados los sistemas de desagüe, asegurar objetos, revisar las viviendas y consultar las alertas oficiales son acciones concretas que pueden contribuir a reducir los riesgos cuando lleguen las próximas tormentas.
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