Organismos nacionales alertaron por riesgo extremo de incendios en casi toda la provincia de Buenos Aires y otras regiones, tras focos que ya arrasaron más de 20 mil hectáreas.
El Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) advirtieron que las actuales condiciones climáticas elevan al máximo el peligro de incendios en amplias zonas del país, con especial impacto en la provincia de Buenos Aires, donde casi todo el territorio permanece bajo alerta.
La combinación de altas temperaturas, baja humedad y vientos intensos generó un escenario crítico que ya provocó daños significativos en áreas rurales y naturales. En los últimos días, el fuego afectó a más de 20 mil hectáreas en distintos puntos bonaerenses, mientras se aguarda la llegada de lluvias que podrían traer un alivio parcial junto con un descenso de la temperatura.
Alerta por incendios en municipios bonaerenses
Según el reporte conjunto del SNMF y el SMN, existe “riesgo extremo de incendios” en varias provincias argentinas y en casi la totalidad de los municipios de la provincia de Buenos Aires.
Las únicas excepciones son las zonas de Punta Indio y Mar del Plata, que este miércoles se encuentran bajo la categoría de “riesgo muy alto”, un nivel apenas inferior pero que también implica condiciones de quema críticas y alta probabilidad de propagación del fuego.
Focos recientes y áreas afectadas
Las autoridades señalaron que la situación debe considerarse “potencialmente explosiva o extremadamente crítica”. En ese contexto, a los incendios registrados días atrás en Coronel Dorrego, Marisol, Oriente, Tres Arroyos, Sierra de la Ventana y Villarino, se sumaron focos de gran magnitud en Berisso y Ezeiza, donde ardieron extensas superficies de pastizales.
Estos eventos encendieron la preocupación de los organismos de emergencia y de los gobiernos locales, debido a la velocidad con la que avanzan las llamas y a la dificultad para controlar los focos en condiciones climáticas adversas.
Preocupación en La Pampa
La situación no se limita a la provincia de Buenos Aires. En La Pampa, territorio lindante, se registraron decenas de focos en las últimas semanas. De acuerdo con estimaciones oficiales, unas 100 mil hectáreas se vieron afectadas por incendios rurales y forestales, lo que incrementó la alarma en la región central del país.
Desde los organismos nacionales explicaron que el riesgo extremo se configura cuando se combinan temperaturas superiores a los 30 grados, niveles de humedad por debajo del 30% y vientos que superan los 30 kilómetros por hora.
Bajo estas condiciones, los rastrojos de cosecha y las pasturas secas se transforman en un combustible altamente inflamable, favoreciendo la rápida propagación del fuego y dificultando las tareas de control.
Qué significa riesgo “muy alto” y “extremo”
Cuando el riesgo es clasificado como “muy alto”, se considera que las condiciones de quema son críticas y que pueden producirse coronamientos y fuegos de copa intermitentes, especialmente en zonas boscosas.
En cambio, el nivel “extremo” implica un escenario aún más delicado: la situación es considerada potencialmente explosiva, con incendios de comportamiento impredecible y una alta probabilidad de daños severos si se inicia un foco ígneo.
Ante este panorama, las autoridades reiteraron el pedido de máxima precaución y recordaron que la mayoría de los incendios forestales y rurales se originan por acción humana, ya sea por negligencia o por prácticas indebidas en contextos climáticos de alto riesgo.
El diario
