En Argentina se detectan más de 130 mil casos de cáncer por año, pero especialistas advierten que cuatro de cada diez podrían prevenirse con hábitos saludables y controles médicos oportunos.
El cáncer continúa siendo uno de los principales desafíos de la salud pública. Según datos del Global Cancer Observatory, en el país se registran más de 130.000 nuevos casos anuales, una cifra que lo ubica en el quinto lugar de América Latina y dentro del rango de incidencia medio-alto a nivel mundial.
A pesar de estos números, los especialistas coinciden en que una proporción significativa de los casos podría evitarse. Cambios en conductas cotidianas, junto con controles médicos regulares, permitirían reducir la incidencia y mejorar de forma sustancial el pronóstico de la enfermedad.
Cáncer y prevención: el rol clave de los hábitos saludables
Diversos factores de riesgo están directamente asociados al desarrollo de la enfermedad. El tabaquismo, la mala alimentación, el sedentarismo y el consumo excesivo de alcohol explican una parte importante de los diagnósticos en el país.
En este contexto, la prevención no se limita únicamente a la adopción de hábitos saludables, sino que también incluye la realización periódica de chequeos médicos. La detección en estadios iniciales posibilita tratamientos menos agresivos y aumenta de manera significativa las probabilidades de atravesar la enfermedad con mejores resultados.
“Cuando el cáncer se detecta a tiempo, el tratamiento suele ser más simple, mejor tolerado y más efectivo. No es lo mismo tratar una lesión pequeña que una enfermedad avanzada”, explicó el doctor Claudio Martin, presidente de la Asociación Argentina de Oncología Clínica (AAOC).
Los tipos de cáncer más frecuentes en el país
De acuerdo con estimaciones del Observatorio Global del Cáncer (Globocan) y del Ministerio de Salud de la Nación, casi la mitad de los diagnósticos en Argentina se concentran en cuatro tipos de tumores.
El cáncer de mama encabeza las estadísticas en mujeres, con más de 22.000 casos anuales, lo que representa el 32,1% del total femenino. Le siguen el cáncer de colon, con aproximadamente 15.800 casos por año, y el de pulmón, que supera los 12.000 diagnósticos. En los hombres, el más frecuente es el cáncer de próstata, con más de 11.600 casos anuales.
A pesar de su elevada prevalencia, muchos de estos tumores cuentan con métodos eficaces de detección precoz. El cáncer de colon es un ejemplo claro: estudios como la colonoscopía o el test de sangre oculta en materia fecal permiten identificar pólipos y tratarlos antes de que evolucionen. Según la Sociedad Argentina de Mastología, en estos casos hasta el 90% puede prevenirse o superarse con un diagnóstico oportuno.
Avances en los tratamientos oncológicos
Más allá de las estadísticas, el abordaje del cáncer experimentó una transformación profunda en los últimos años. El desarrollo de terapias más específicas, como la inmunoterapia, permitió avanzar hacia tratamientos que actúan de forma más directa sobre el tumor y afectan en menor medida a los tejidos sanos.
Estos avances no solo extendieron la sobrevida de los pacientes, sino que también mejoraron su calidad de vida durante el tratamiento. “Hoy más de la mitad de las personas superan la enfermedad y otras logran convivir con ella gracias al progreso científico”, señaló la doctora Gabriela Bugarin, directora médica de Oncología de MSD Argentina.
El impacto del estilo de vida en Argentina
El estilo de vida local tiene un peso determinante en la incidencia del cáncer. Según el reporte de All.Can, Argentina presenta el porcentaje más alto de la región de casos atribuibles a la obesidad, con un 6,8%. Además, registra una de las incidencias más elevadas asociadas al consumo de alcohol, factor vinculado al 3,5% de los diagnósticos.
A esto se suma que cerca del 8% de los tumores se relacionan con infecciones como el Virus del Papiloma Humano (VPH) o la Hepatitis B, para las cuales existen vacunas gratuitas incluidas en el Calendario Nacional de Vacunación.
Las proyecciones indican que, de no modificarse las conductas actuales, la incidencia del cáncer en Argentina podría aumentar un 50,2% hacia 2035. Frente a este escenario, los especialistas insisten en no esperar la aparición de síntomas para consultar, ya que en sus etapas iniciales la mayoría de los tumores no genera dolor.
“El mensaje es claro: informarse con fuentes confiables, sostener hábitos saludables y realizar controles médicos en forma regular. La detección temprana marca una diferencia decisiva en el pronóstico”, concluyó el doctor Claudio Martin.
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