La prohibición de productos cosméticos capilares por parte de Anmat alerta sobre riesgos para la salud. Advierten posible presencia de formol y falta de controles sanitarios obligatorios.
La reciente decisión de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) de prohibir 17 productos cosméticos para el cabello volvió a poner el foco en la seguridad de este tipo de artículos y en los controles necesarios para su comercialización.
La medida alcanza a productos de la marca “EMILSE ALISADOS”, entre los que se incluyen alisadores, tratamientos de keratina, reparadores capilares y máscaras de uso frecuente en salones de belleza y en el ámbito doméstico.
De acuerdo con la disposición oficial, estos productos no contaban con la inscripción sanitaria obligatoria, lo que significa que no fueron evaluados ni autorizados por la autoridad competente antes de su comercialización.
Una medida ante posibles peligros químicos
Esta situación genera un escenario de incertidumbre sobre su composición y posibles efectos. En particular, preocupa la posible presencia de formol en algunos alisadores capilares, una sustancia que puede resultar peligrosa si se utiliza sin control.
El formol es un compuesto químico que, en determinados contextos, se emplea como agente alisante debido a su capacidad para modificar la estructura del cabello. Sin embargo, su uso en cosméticos está regulado estrictamente, ya que puede provocar efectos adversos en la salud.
Entre los principales riesgos se encuentran irritaciones en la piel, ojos y vías respiratorias, especialmente durante la aplicación del producto, que suele implicar el uso de calor. También puede generar reacciones alérgicas y molestias persistentes.
Por este motivo, la ANMAT decidió avanzar con la prohibición total de estos productos, con el objetivo de evitar su circulación y proteger a los consumidores. La medida incluye no solo la venta en locales físicos, sino también su promoción y comercialización en plataformas digitales.
El caso pone de relieve la importancia de verificar la procedencia y habilitación de los productos cosméticos antes de su uso. En Argentina, todo cosmético debe contar con un registro que garantice que cumple con los estándares de calidad y seguridad establecidos.
Productos cosméticos bajo la lupa sanitaria
Entre los productos alcanzados por la medida se encuentran alisadores capilares, tratamientos de keratina, botox capilar y máscaras reparadoras. Algunos de los nombres incluidos en la disposición son “Alisado express”, “Alisado con aceite de argán”, “Alisado definitivo”, “Aliplex”, “Keratina express” y “Botox capilar”, entre otros.
Además, el control estatal resulta clave en un mercado donde proliferan productos sin certificación, muchas veces ofrecidos a través de redes sociales o canales informales.
Desde el organismo se recomienda a la población evitar la compra de productos sin rotulado adecuado o sin información clara sobre su origen. También se aconseja desconfiar de aquellos que prometen resultados inmediatos o extremos, ya que pueden implicar el uso de sustancias no autorizadas.
Para los profesionales de la estética, la situación implica un llamado de atención sobre la necesidad de utilizar productos aprobados y seguros, no solo para proteger a sus clientes, sino también su propia salud durante la manipulación.
La prohibición de estos productos cosméticos capilares refuerza la necesidad de fortalecer los controles y la concientización sobre los riesgos asociados a productos no regulados, en un sector en constante crecimiento y alta demanda.
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