Un violento ataque armado sacudió la madrugada de Luján cuando delincuentes efectuaron catorce disparos contra una vivienda del barrio Padre Varela, provocando daños materiales y una urgente investigación por autoridades.
Cerca de las 02:30 de la madrugada de este martes, el barrio Padre Varela se convirtió en el escenario de un grave episodio de violencia armada.
Una madrugada de extrema violencia sobre Pascual Simone
El incidente tuvo lugar en una propiedad situada sobre la calle Pascual Simone, a escasos metros de su intersección con Rivadavia. Según los reportes preliminares, el ataque fue ejecutado desde un vehículo en movimiento, lo que desató el pánico entre los residentes de la zona.
El vehículo implicado, un Chevrolet Prisma de color blanco, se detuvo frente al domicilio mencionado. Con el vidrio del acompañante bajo, los ocupantes abrieron fuego de manera indiscriminada contra la fachada de la casa. Las pericias iniciales indican que se utilizaron armas de calibre 9 milímetros semiautomáticas, dada la rapidez y la cantidad de proyectiles recolectados en la escena.
Los daños materiales y el rastro de los disparos
El peritaje realizado en el lugar permitió contabilizar al menos 14 impactos de bala. Si bien la mayoría de los proyectiles dieron contra la mampostería de la pared principal de la vivienda, el alcance del ataque fue mayor. Los daños se extendieron a varios automóviles que se encontraban estacionados en las inmediaciones, así como a una pila de ladrillos junto al acceso principal. Incluso una pileta de lona resultó perforada por el impacto de los proyectiles.
A pesar de la magnitud de la balacera, no se registraron heridos de gravedad. Testigos relataron que los ocupantes de la vivienda debieron buscar refugio de manera desesperada. “El hijo se salvó de milagro porque estaba en la cocina a esa hora; se escondieron detrás de la heladera. Si no, hoy estaríamos hablando de una tragedia”, comentó un vecino consternado ante la prensa local.
Un ajuste de cuentas como hipótesis del hecho
Tras consumar el ataque, los agresores huyeron rápidamente del lugar. Poco tiempo después, el Chevrolet Prisma blanco fue localizado abandonado en el barrio El Quinto, a solo unas cuadras de la escena del crimen. Las investigaciones posteriores confirmaron que el rodado poseía un pedido de captura activo por haber sido robado recientemente. La Policía baraja la posibilidad de que los tiradores hayan realizado un trasbordo a otro vehículo de apoyo para completar su escape.
En cuanto al móvil del ataque, la principal línea investigativa se orienta hacia un presunto ajuste de cuentas entre bandas. Algunos testimonios recogidos en el barrio sugieren que el domicilio atacado podría tener vinculación con la comercialización de sustancias ilícitas, aunque esta versión aún no ha sido ratificada formalmente por las autoridades judiciales intervinientes.
Inseguridad y temor en el barrio Padre Varela
La comunidad del barrio Padre Varela ha expresado su profunda preocupación por el incremento de la violencia en la zona. Residentes locales describieron el sector como “tierra de nadie”, haciendo referencia a la frecuencia con la que se desarrollan actividades delictivas en distintos puntos del vecindario. El miedo a quedar atrapados en medio de un conflicto ajeno es una constante entre los comerciantes y familias del lugar.
Hasta el momento, la Policía de Luján no ha emitido un comunicado oficial detallado, aunque se supo de manera extraoficial que la causa continúa bajo una intensa investigación y que ya se habría procedido a la detención de al menos una persona sospechosa de estar vinculada con el hecho. Los peritos de la Policía Científica continúan trabajando sobre el material balístico y las cámaras de seguridad para identificar al resto de los responsables.
Con información de Radio Estación Luján
El diario