Argentina lideró en 2025 el abastecimiento de aceites vegetales a India, con volúmenes récord de soja y girasol, según la Bolsa de Comercio de Rosario, consolidando un vínculo comercial estratégico.
Argentina se consolidó en 2025 como el principal proveedor de aceites vegetales de India, el país más poblado del mundo, de acuerdo con un informe del Departamento de Investigación y Desarrollo de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). El dato marca un punto de inflexión en la relación comercial bilateral y en la inserción argentina dentro del mercado global de estos productos.
Según el relevamiento, India importó ese año alrededor de 3,56 millones de toneladas de aceites vegetales provenientes de Argentina, el mayor volumen registrado desde que existen series comparativas, iniciadas en 2002. Este desempeño posicionó al país por encima de otros proveedores tradicionales y reforzó su peso en un mercado de fuerte y sostenida demanda.
La dependencia estructural de India
El informe de la BCR explica que el crecimiento de las importaciones indias responde a una característica estructural de su sistema productivo. Si bien India es un gran productor de cereales como trigo y arroz, su oferta de oleaginosas resulta insuficiente para cubrir el consumo interno de aceites.
Esta brecha entre producción y demanda obliga al país asiático a recurrir de manera creciente a los mercados internacionales. En ese contexto, Argentina logró transformarse en su principal abastecedor mundial de aceites vegetales durante 2025, un rol que no había alcanzado en las últimas dos décadas.
Volúmenes récord y liderazgo en aceites vegetales
Durante 2025, las importaciones totales de aceites vegetales de India ascendieron a unas 15,7 millones de toneladas. De ese total, Argentina aportó aproximadamente 3,53 millones de toneladas, un récord absoluto que refleja la magnitud del flujo comercial.
El informe subraya que la mayor parte de los envíos correspondió a aceite de soja y aceite de girasol, dos productos en los que la Argentina cuenta con una sólida especialización productiva e industrial. En la campaña 2024/25, la producción conjunta de ambos aceites alcanzó las 10,48 millones de toneladas, el nivel más alto desde al menos el ciclo 2004/05.
Este volumen récord fue determinante para sostener el aumento de las exportaciones no solo hacia India, sino también hacia otros destinos relevantes, en un escenario internacional marcado por una demanda creciente.
El estudio de la Bolsa de Comercio de Rosario también analiza la evolución de la competencia entre los proveedores de aceites vegetales del mercado indio. Países como Indonesia y Malasia, históricamente dominantes en el suministro de aceite de palma, registraron una pérdida de participación relativa en la última década.
Este retroceso se explica por cambios en los patrones de consumo, una mayor diversificación de la canasta importada y el avance de aceites alternativos. En paralelo, se observó un crecimiento gradual de las importaciones desde otros orígenes, como Rusia en aceite de girasol, Brasil en aceite de soja y Tailandia en aceite de palma.
India, un socio estratégico para Argentina
La BCR destaca el peso específico de India como destino clave para las exportaciones argentinas. En 2025, el país asiático concentró alrededor del 53% de los envíos de aceite de soja y el 35% de los de aceite de girasol, cifras que reflejan la centralidad de ese mercado para el complejo oleaginoso argentino.
El crecimiento de la demanda india se inscribe, además, en un contexto global de expansión del consumo de aceites vegetales, tanto para uso alimenticio como industrial, incluida la producción de biocombustibles. A medida que la economía india se desarrolla y se expande su clase media, aumenta la preferencia por aceites de mayor valor agregado, como los derivados de soja y girasol.
Una evolución sostenida en el tiempo
El informe pone en perspectiva este proceso al comparar la situación actual con décadas anteriores. A comienzos de los años 2000, las importaciones indias de aceites vegetales se ubicaban entre 4 y 5,5 millones de toneladas y estaban fuertemente concentradas en el aceite de palma.
Con el paso de los años, y especialmente en la última década, la participación de los aceites argentinos fue creciendo de manera sostenida hasta alcanzar en 2025 un máximo del 53,1% del total importado por India.
La fortaleza productiva argentina
La estructura productiva de Argentina, basada en altos niveles de producción de soja y girasol y en una cadena industrial de procesamiento consolidada, aparece como uno de los factores clave detrás de este desempeño. Esta capacidad permitió responder con eficiencia a una demanda externa de gran escala.
A ello se sumó un contexto internacional desafiante para algunos proveedores tradicionales, que enfrentaron restricciones de oferta. Ese escenario abrió oportunidades que Argentina logró capitalizar, afianzando su posición como actor central en el comercio global de aceites vegetales.
El diario
