Las exportaciones agroindustriales argentinas alcanzaron un récord en 2025, con un fuerte crecimiento en volumen y valor, impulsadas por granos, carnes y productos con mayor valor agregado.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación informó que durante 2025 las exportaciones agroindustriales registraron un crecimiento histórico del 12% en volumen, alcanzando las 115,41 millones de toneladas, el nivel más alto jamás registrado para el sector.
En términos de valor, las ventas externas también mostraron una evolución positiva, con un incremento del 9% interanual que permitió alcanzar los 52.337 millones de dólares. Los datos fueron elaborados por la Subsecretaría de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional, en base a estadísticas oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Este desempeño consolida al complejo agroindustrial como uno de los principales motores del comercio exterior argentino y una fuente clave de ingreso de divisas para la economía nacional.
El peso de los principales complejos productivos
Del total exportado, diez complejos agroindustriales concentraron el 93% del volumen comercializado. Se trata de los complejos de soja, maíz, trigo, cebada, girasol, sorgo, foresto-industria, bovinos, maní y legumbres, que combinan productos primarios y derivados con distinto grado de industrialización.
Estos sectores no solo explican la mayor parte del volumen exportado, sino que también reflejan la diversidad productiva del agro argentino y su capacidad para abastecer distintos mercados internacionales.
Exportaciones en alza en más de 30 complejos
Un dato destacado del informe oficial es que 31 complejos agroindustriales mostraron incrementos en sus exportaciones respecto de 2024, lo que evidencia un crecimiento amplio y no concentrado en pocos rubros.
Entre los aumentos más relevantes se encuentran la colza, con una suba del 127%; el arroz, con un crecimiento del 78%; el trigo, que aumentó sus exportaciones un 70%; el girasol, con una mejora del 36%; y el sorgo, con un incremento del 31%.
También se registraron subas del 25% en complejos como forrajeras, ovinos, preparaciones alimenticias y maní, lo que refleja un buen desempeño tanto de los productos primarios como de aquellos con mayor grado de procesamiento.
Récords históricos y productos destacados
Dentro del conjunto de complejos agroindustriales, 18 alcanzaron niveles récord de exportación en los últimos diez años, consolidando una tendencia positiva de mediano plazo.
Además, 132 productos lograron sus mayores volúmenes exportados en al menos los últimos siete años. Este grupo representó el 36,5% del volumen total exportado, equivalente a unas 42 millones de toneladas.
Entre los productos que alcanzaron estos máximos se destacan los granos de trigo, el poroto de soja, el aceite de soja y de girasol, el maní, el azúcar de caña, las maderas aserradas y los rollizos. También se incluyen moluscos congelados, sebo bovino, carne bovina deshuesada fresca o refrigerada, alimentos balanceados para animales, miel, jugo de limón, vermut, margarina, semillas de trébol, quesos de pasta azul, pastas alimenticias rellenas y productos de mostaza, entre otros.
La variedad de productos refleja una mayor diversificación de la oferta exportable y una inserción internacional que combina commodities tradicionales con alimentos elaborados y productos regionales.
Principales destinos de las ventas externas
En cuanto a los mercados de destino, las exportaciones agroindustriales argentinas tuvieron como principales compradores a China, Vietnam, Brasil, Perú, Arabia Saudita, Malasia, India, Chile, Indonesia y Argelia.
Estos diez destinos concentraron más del 58% del volumen total exportado, lo que confirma la fuerte presencia de Argentina en mercados asiáticos y regionales, así como la relevancia de América Latina como socio comercial estratégico.
Desde el Gobierno nacional destacaron que el crecimiento de las exportaciones agroindustriales fortalece el perfil exportador del país, contribuye al equilibrio de la balanza comercial y genera un impacto positivo en las economías regionales.
El desempeño de 2025 se apoya en una combinación de factores, entre ellos la recuperación de volúmenes productivos, la mejora en los rendimientos agrícolas, la apertura y consolidación de mercados externos y el impulso de políticas orientadas a la inserción internacional del sector.
De esta manera, el agro reafirma su rol central en la economía argentina, no solo como proveedor de materias primas, sino también como generador de valor agregado, empleo y desarrollo productivo a lo largo de toda la cadena.
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