La correcta gestión de residuos en Luján es clave para una ciudad más limpia y sostenible. Qué separar, dónde entregar reciclables y cómo disponer restos voluminosos según las normas vigentes.
Separar los residuos en origen es una práctica central para mejorar la limpieza urbana y reducir el impacto ambiental. En Luján, el esquema de gestión distingue entre reciclables, especiales, voluminosos y desechos no recuperables, con circuitos específicos para cada categoría.
Desde el programa Luján Limpio insisten en que la basura no es otra cosa que la mezcla de residuos. Cuando los materiales se combinan sin clasificación previa, se dificulta su recuperación y tratamiento. Por eso, la separación domiciliaria es el primer paso para una ciudad más ordenada y sostenible.
Residuos reciclables: qué y dónde
En primer lugar, deben separarse los reciclables secos: papel, cartón, plásticos, metales, tetrabrik, aluminio y vidrio. Estos materiales deben estar limpios y secos antes de ser depositados en los Puntos Verdes o entregados directamente a recuperadores urbanos.
Para ubicar el dispositivo más cercano, el municipio dispone de un mapa interactivo de Puntos Verdes que permite identificar las estaciones distribuidas en distintos barrios de la ciudad.
Un apartado especial corresponde al vidrio roto. Si bien también es reciclable, requiere un tratamiento cuidadoso para evitar accidentes. Debe envolverse en papel o cartón, o colocarse dentro de una botella plástica cerrada. Además, el paquete debe estar rotulado con la leyenda “vidrios rotos” para advertir a los recuperadores urbanos.
Residuos especiales y gestión diferenciada
Existen materiales reciclables que no deben depositarse en los Puntos Verdes porque requieren un tratamiento específico. Dentro de esta categoría se encuentran el aceite vegetal usado (AVU), los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) y los neumáticos fuera de uso (NFU).
En el caso de los RAEE y el AVU, su gestión está a cargo de empresas y cooperativas habilitadas que cuentan con los registros correspondientes. En Luján, pueden entregarse en cooperativas como Usina Eco, Cielo Abierto Tres Estrellas, Sumando Voluntades y El Brote, cada una con días y horarios establecidos para la recepción.
Por su parte, los neumáticos fuera de uso deben llevarse al Taller Municipal Nº 1, ubicado en la intersección de J. M. Pérez y Champagnat. Este circuito diferenciado evita que materiales potencialmente contaminantes terminen en basurales o rellenos sanitarios sin tratamiento adecuado.
En delegaciones del partido, el municipio anticipó que se lanzarán campañas específicas para facilitar la recolección de estos residuos especiales.
Residuos voluminosos y restos de poda
Otra categoría importante es la de residuos voluminosos, que incluye restos de poda y escombros. Estos materiales no deben depositarse en los contenedores negros.
En el caso de ramas y restos verdes de hasta un metro cúbico, los vecinos deben comunicarse previamente con el Centro de Atención al Vecino (CAV) para coordinar su retiro antes de dejarlos en la vía pública. El contacto puede realizarse a través de la web oficial, por teléfono o por correo electrónico.
Cuando se trata de restos de obra o volúmenes mayores a un metro cúbico, la responsabilidad recae en el frentista, quien debe contratar un volquete privado para su disposición y traslado.
Este sistema busca evitar obstrucciones en la vía pública y mejorar la eficiencia del servicio de recolección.
Contenedores negros y compostaje domiciliario
El contenedor negro está destinado exclusivamente a los residuos que no pueden reciclarse ni compostarse. Allí deben colocarse restos de barrido, pañales, servilletas usadas, residuos sanitarios, envases no reciclables y restos de alimentos lácteos o cárnicos, entre otros.
El uso correcto de este contenedor es clave para evitar la contaminación de materiales recuperables y optimizar el circuito diario de recolección.
Por otro lado, los residuos orgánicos de origen vegetal pueden compostarse en el hogar. Restos de frutas, verduras, hojas y pasto permiten generar abono natural y reducir hasta un 50% el volumen de desechos que llegan al contenedor negro.
Desde el programa Luján Limpio se difunden tutoriales y guías prácticas para iniciar el compostaje domiciliario, promoviendo una cultura ambiental más consciente.
La separación adecuada de residuos no solo mejora la limpieza urbana, sino que fortalece el trabajo de cooperativas y recuperadores, reduce el impacto ambiental y contribuye a una gestión más eficiente. La participación ciudadana, sostienen desde el municipio, es el pilar fundamental para consolidar un Luján más limpio y sustentable.
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