La Provincia convocó a docentes y estatales a negociar antes del paro docente del lunes. El llamado busca destrabar la paritaria y evitar que el conflicto escale.
El gobierno de la Provincia de Buenos Aires convocó a los gremios docentes y estatales a retomar las negociaciones salariales luego del rechazo sindical a una suba del 3% para febrero. La decisión llega a menos de 48 horas del paro docente previsto para el lunes y busca descomprimir un escenario de creciente tensión.
El Ministerio de Economía bonaerense fijó dos encuentros para el miércoles: a las 11:00 con representantes del sector educativo y a las 13:00 con las centrales que nuclean a los trabajadores de la administración pública. La convocatoria marca la continuidad de una negociación paritaria que el Ejecutivo decidió mantener abierta pese a las medidas de fuerza.
Paritaria abierta
La reapertura del diálogo confirma que el gobierno provincial optó por evitar un cierre por decreto, incluso después de que los sindicatos rechazaran la última propuesta salarial. Desde el Ejecutivo sostienen que el objetivo es preservar el canal de negociación y evitar una escalada del conflicto.
En los días previos al anuncio, fuentes gremiales y oficiales reconocieron la existencia de contactos informales para acercar posiciones. Esos intercambios derivaron en la convocatoria formal que ahora genera expectativas moderadas sobre la posibilidad de una oferta superadora.
La administración encabezada por Axel Kicillof busca contener el impacto político del conflicto, especialmente en el inicio del ciclo lectivo, un momento sensible para la gestión provincial.
La disputa por los salarios
El eje central del conflicto sigue siendo la recomposición de los salarios. Los gremios consideran insuficiente el 3% ofrecido para febrero y reclaman una actualización que permita recuperar poder adquisitivo frente a la inflación.
Desde el gobierno provincial argumentan que el margen fiscal es limitado y que cualquier mejora deberá evaluarse en función de los recursos disponibles. Sin embargo, admiten que una negociación fallida podría traducirse en nuevas medidas de fuerza y mayor conflictividad.
El calendario también juega un rol clave: el 13 de marzo se liquidan los haberes provinciales, lo que establece un plazo técnico para alcanzar un acuerdo antes de que el conflicto se profundice.
Un lunes crítico
El paro docente del lunes marcará un hecho significativo: será la primera interrupción del inicio de clases en la provincia desde el comienzo de la actual gestión. La medida se inscribe además en una protesta nacional convocada por confederaciones docentes en rechazo a la política educativa nacional.
La coincidencia de ambos factores amplifica el impacto del conflicto, ya que el paro tendrá alcance federal y afectará el normal inicio del ciclo lectivo en varias jurisdicciones.
A la medida docente se sumarán estatales de ATE y trabajadores judiciales bonaerenses, lo que configurará una jornada de alta conflictividad laboral en la provincia.
Escenario abierto
En este contexto, la convocatoria a paritarias aparece como un intento de descomprimir el clima antes del paro. Si bien no hay confirmación de una oferta superadora, el llamado es leído como una señal política de voluntad negociadora.
El desenlace dependerá del resultado de las reuniones del miércoles. Si las partes logran acercar posiciones, podría abrirse un canal de acuerdo que reduzca la tensión. De lo contrario, el conflicto podría escalar y extenderse más allá del inicio de clases.
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