Los nuevos molinetes del Tren Sarmiento anticipan pagos con tarjetas, celulares y relojes mediante NFC. La SUBE seguirá vigente y será necesaria para conservar beneficios sociales.
Los pasajeros del Tren Sarmiento comenzaron a observar una modificación en algunas de las estaciones más utilizadas del recorrido.
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En Once, Caballito y Ramos Mejía ya fueron instalados nuevos molinetes y lectores electrónicos que, por el momento, permanecen fuera de servicio.
Los nuevos molinetes ya están instalados
La presencia de estos equipos marca el comienzo de una etapa de modernización del sistema de acceso a los trenes, aunque todavía no implica un cambio en la forma de viajar. Hasta que exista una habilitación oficial, los usuarios deben continuar utilizando la Tarjeta SUBE para ingresar a los andenes.
Los nuevos dispositivos están preparados para incorporar medios de pago sin contacto. Entre las alternativas que podrían habilitarse se encuentran las tarjetas bancarias de débito y crédito, teléfonos celulares y relojes inteligentes compatibles con tecnología NFC.
Por ahora, acercar una tarjeta bancaria o un teléfono al nuevo lector no permite abonar el viaje. La recomendación para los pasajeros es mantener la SUBE cargada y utilizarla como hasta ahora.
La principal tecnología detrás de los nuevos lectores es NFC, sigla de Near Field Communication. Se trata de un sistema de comunicación inalámbrica de muy corto alcance que permite intercambiar información cuando dos dispositivos compatibles se encuentran a pocos centímetros de distancia.
Cómo funcionará el pago con NFC en el sarmiento
Es una tecnología que ya está presente en las tarjetas bancarias contactless y en diferentes sistemas de pago móvil. En lugar de insertar una tarjeta o ingresar una clave, el usuario simplemente aproxima el dispositivo al lector para completar la operación.
En el caso del Tren Sarmiento, el objetivo es trasladar esa experiencia al acceso ferroviario. Cuando el sistema sea habilitado, un pasajero podrá acercar una tarjeta bancaria o un dispositivo compatible al molinete para validar el viaje.
Una de las principales ventajas será la velocidad. La operación debería demandar apenas unos segundos, algo especialmente relevante en estaciones con grandes volúmenes de pasajeros.
El Sarmiento transporta diariamente cerca de 290.000 pasajeros considerando el ramal Once-Moreno y sus conexiones. En una red de esa magnitud, una reducción de algunos segundos por usuario puede representar una disminución importante de las esperas y las demoras en los accesos.
Qué pasará con la tarjeta SUBE
La llegada del sistema contactless no significa que la SUBE vaya a desaparecer. Ambas modalidades están pensadas para convivir y los pasajeros podrán continuar utilizando la tarjeta tradicional.
La diferencia fundamental estará en la forma de efectuar el pago. La SUBE requiere contar previamente con saldo disponible, mientras que una tarjeta bancaria permite realizar el débito directamente desde la cuenta asociada o registrar el importe como consumo cuando se utiliza una tarjeta de crédito.
Para algunos usuarios, esta característica puede resultar especialmente práctica porque elimina la necesidad de cargar y acreditar saldo antes de viajar.
Sin embargo, existe una diferencia importante vinculada con los beneficios. La Tarifa Social Federal, el Boleto Estudiantil y otros descuentos personales están asociados al sistema SUBE. Por lo tanto, pagar mediante una tarjeta bancaria o una billetera digital no significa que esos beneficios se trasladen automáticamente al nuevo sistema.
La SUBE continuará siendo, en consecuencia, una alternativa fundamental para quienes dependen de tarifas diferenciales.
El sistema deberá registrar entrada y salida
El funcionamiento del nuevo esquema tendrá una particularidad vinculada con las tarifas del Sarmiento. El valor del boleto depende del recorrido realizado, por lo que el sistema necesita conocer tanto la estación de ingreso como la de egreso.
Cuando los pagos sin contacto sean habilitados, el pasajero deberá utilizar el mismo medio al comenzar y finalizar el viaje. Si ingresa utilizando un teléfono celular, deberá volver a acercar ese mismo equipo al lector al salir.
Todavía quedan aspectos por definir, entre ellos qué ocurrirá cuando un pasajero no registre correctamente el egreso o intente utilizar diferentes medios de pago durante un mismo viaje.
Tampoco existe por ahora una fecha oficial confirmada para la puesta en funcionamiento generalizada de los lectores instalados en las estaciones.
La incorporación del sistema forma parte de una modernización que apunta a facilitar los accesos y ampliar las alternativas de pago. También puede favorecer una gestión más automatizada y contribuir a reducir situaciones de evasión.
Mientras los nuevos molinetes permanecen a la espera de habilitación, el escenario no cambia para los pasajeros: la SUBE sigue siendo el medio válido y necesario para viajar. Las tarjetas bancarias, celulares y relojes inteligentes todavía deberán esperar.
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