El paro de universitarios cumple una semana y se profundiza con nuevas huelgas docentes y no docentes, mientras crece el conflicto por salarios y financiamiento en universidades públicas.
El conflicto en las universidades públicas argentinas atraviesa un nuevo capítulo. Este viernes se cumple la primera semana de paro de docentes universitarios, en el marco de un plan de lucha que no sólo continúa, sino que se profundiza con nuevas medidas de fuerza en los próximos días.
Una semana de paro y más medidas en marcha
Las federaciones docentes anticiparon que habrá un nuevo paro entre el lunes 30 de marzo y el miércoles 1 de abril, lo que implicará más jornadas sin actividad académica en distintas casas de estudio del país. A este escenario se suman las protestas del personal no docente, lo que amplifica el impacto en el funcionamiento general del sistema universitario.
El reclamo central gira en torno a la implementación de la Ley de Financiamiento Universitario y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios. Según los gremios, los ingresos de los docentes registran una caída superior al 40% en términos reales desde el inicio del actual gobierno.
El paro de universitarios se enmarca en una estrategia sostenida por las principales federaciones del sector, como CONADU y CONADU Histórica. Ambas organizaciones confirmaron la continuidad de paros semanales y acciones de visibilización ante la falta de respuestas oficiales.
En paralelo, la situación salarial aparece como uno de los puntos más críticos. Los gremios sostienen que la falta de actualización acorde a la inflación deterioró significativamente los ingresos, afectando tanto a docentes como a investigadores.
En el caso de la Universidad de Buenos Aires (UBA), los docentes votaron un paro por tiempo indeterminado hasta que se cumpla con un incremento salarial del 55,4% contemplado en la normativa vigente. Esta decisión refleja el nivel de tensión que atraviesa el sistema universitario en su conjunto.
El conflicto también pone en discusión el futuro del financiamiento educativo. Las organizaciones sindicales advierten que cualquier modificación en la ley vigente podría profundizar la crisis presupuestaria que ya afecta a las universidades nacionales.
Impacto en todo el país
Las medidas de fuerza afectan a la mayoría de las universidades públicas, entre ellas la Universidad Nacional de Córdoba, la Universidad Nacional de La Plata, la Universidad Tecnológica Nacional, la Universidad Nacional de Rosario y la Universidad Nacional de Tucumán, entre otras.
A su vez, la paralización de actividades no sólo alcanza a las facultades, sino también a los colegios preuniversitarios, que dependen administrativamente de estas instituciones.
El conflicto, lejos de resolverse, parece encaminarse a una escalada. Con nuevas fechas de paro previstas y una eventual marcha federal universitaria en análisis, el escenario plantea un primer semestre marcado por la incertidumbre académica y la tensión entre el sector educativo y el Gobierno nacional.
El diario

