Luján avanza con la parquización de la ribera para consolidar un corredor verde sostenible. El proyecto utiliza especies nativas para integrar el río y generar nuevos espacios de recreación comunitaria.
El Municipio de Luján ha dado inicio a una transformación estructural de su zona ribereña con el objetivo de saldar una deuda histórica de integración entre el río y el casco urbano. A través de una ambiciosa política de recuperación del espacio público, las autoridades locales buscan jerarquizar el entorno mediante un corredor verde que promueva la accesibilidad y el respeto por el medio ambiente.
Esta iniciativa no se limita a una mejora estética, sino que se plantea como un cambio de paradigma en la planificación urbana, donde el diseño del paisaje se pone al servicio de la sostenibilidad y el bienestar de la ciudadanía.
Especies nativas para un entorno biodiverso
En la primera etapa del proyecto, el foco ha estado puesto en la forestación estratégica. Se ha optado por la implantación de especies arbóreas nativas que poseen un alto valor paisajístico y una probada capacidad de adaptación al ecosistema local. El listado de ejemplares incluye fumo bravo, laurel del río, ceibos, sauces criollos, jacarandás, lapachos, tipas y aguaribay.
La elección de estas variedades responde a la necesidad de fortalecer el ecosistema ribereño, permitiendo que la flora local recupere terreno frente a especies exóticas. Además, la combinación de árboles con diversos arbustos y plantas ornamentales garantiza que el parque presente una amplia gama de colores, texturas y floraciones durante todas las estaciones del año, asegurando un paisaje dinámico y atractivo.
Impacto ambiental y detalles de la parquización
El diseño técnico de esta parquización se rige por criterios ambientales rigurosos que buscan mitigar problemáticas urbanas actuales. Uno de los beneficios más directos de este nuevo pulmón verde es la reducción del efecto de “isla térmica”, un fenómeno habitual en las ciudades donde el asfalto y el hormigón elevan las temperaturas. La sombra natural y la evapotranspiración de los nuevos ejemplares contribuirán a un microclima más agradable.
Asimismo, la biodiversidad del sector se verá potenciada, atrayendo a polinizadores y aves autóctonas, lo que mejora la calidad ambiental del conjunto de la ciudad. El proyecto enfatiza que la parquización no es solo un adorno, sino una herramienta de salud pública que fomenta el encuentro social y la recreación en un entorno natural controlado y seguro.
Próximas etapas: consolidación del parque lineal
La consolidación de este corredor verde continuará en fases sucesivas para asegurar que la vegetación se establezca correctamente. Los próximos trabajos programados incluyen el sembrado de césped en las áreas de tránsito y permanencia, lo que permitirá una mejor absorción del agua de lluvia y un suelo más estable para los visitantes.
Posteriormente, se realizará la incorporación progresiva de nuevas especies herbáceas y gramíneas. Estos elementos de menor porte completarán el diseño paisajístico, reforzando el carácter ecológico del parque lineal y terminando de definir los senderos y espacios de descanso. Con estas acciones, Luján proyecta una zona ribereña moderna que servirá como modelo de gestión ambiental para toda la región.
Con información de Radio Estación Luján
El diario