El Ejecutivo nacional formalizó la concesión de 741 kilómetros de rutas estratégicas y del Puente Rosario–Victoria, iniciando una nueva etapa de rutas privatizadas sin subsidios estatales.
El Gobierno nacional dio un paso decisivo en la reorganización del sistema vial argentino con la firma de los contratos de concesión para 741 kilómetros de corredores estratégicos. La medida forma parte de la Etapa I de la Red Federal de Concesiones y contempla la explotación, administración y mantenimiento de importantes rutas nacionales y del Puente Rosario–Victoria.
La iniciativa marca el inicio de un esquema de rutas privatizadas orientado a reducir el gasto público, mejorar la infraestructura vial y optimizar la conectividad logística en zonas clave para el comercio regional y las exportaciones.
Qué rutas incluye la nueva concesión
A partir de este miércoles, la empresa Autovía Construcciones y Servicios S.A. tomó posesión del denominado Tramo Oriental, que pasará a identificarse como Autovía del Mercosur. Este corredor incluye las rutas nacionales 12, 14, 135, A015 y 117, atravesando territorios de las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos y Corrientes.
En paralelo, la Unión Transitoria de Empresas (UTE) integrada por Obring SA, Rovial SA, Edeca SA, Pitón SA y Pietroboni SA asumió la gestión del Tramo Conexión, denominado Conexión Alto Delta, que comprende el Puente Rosario–Victoria (Ruta Nacional 174), una obra clave que enlaza las provincias de Santa Fe y Entre Ríos.
Un corredor estratégico para el Mercosur
La Etapa I de la Red Federal de Concesiones abarca 741 kilómetros que forman parte del corredor del Mercosur, una red vial fundamental para la integración regional con Brasil y Uruguay. Estas rutas facilitan el tránsito de cargas, conectan pasos fronterizos estratégicos y articulan accesos a puertos y polos productivos del litoral y del Gran Rosario.
El Puente Rosario–Victoria, en particular, cumple un rol central en la logística regional, al vincular zonas productivas con terminales portuarias y nodos industriales. Según fuentes oficiales, la mejora en su mantenimiento y operación busca potenciar las exportaciones y fortalecer el desarrollo económico de la región.
El nuevo esquema de rutas privatizadas
Desde el Ministerio de Economía destacaron que el nuevo sistema de concesiones no contará con subsidios del Estado nacional. Hasta ahora, el sector público realizaba aportes para sostener un esquema que, según el Gobierno, resultaba deficitario y no generaba beneficios concretos para los usuarios.
El cambio de modelo apunta a trasladar a las empresas concesionarias la responsabilidad total de la operación, el mantenimiento y las inversiones necesarias, bajo un marco contractual que fija obligaciones y estándares de servicio.
Con la entrada en vigencia de las concesiones, también se definieron los valores de los peajes. En el Tramo Oriental, la tarifa será de $3.563, mientras que en el Tramo Conexión ascenderá a $3.385. En ambos casos, el sistema de cobro será 100% electrónico, una modalidad que busca agilizar el tránsito, reducir demoras y mejorar la trazabilidad de los pagos.
Desde el Ejecutivo sostienen que la digitalización del peaje permitirá una mayor eficiencia operativa y una mejor experiencia para los usuarios habituales de estos corredores.
Expectativas y próximos pasos
La concesión de estas rutas representa el primer paso de un plan más amplio de reorganización de la infraestructura vial nacional. La Red Federal de Concesiones prevé futuras etapas que podrían incluir otros corredores estratégicos del país, en un contexto de revisión del rol del Estado en la obra pública.
Mientras tanto, el foco estará puesto en el desempeño de las empresas adjudicatarias, el cumplimiento de las inversiones comprometidas y el impacto real del nuevo esquema en la seguridad vial, la calidad de los caminos y los costos para quienes transitan a diario por estas rutas clave.
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