Jóvenes seminaristas en formación sacerdotal iniciarán en enero una extensa peregrinación desde la Basílica de Luján al santuario del cura Brochero, como experiencia espiritual y comunitaria.
Durante el verano de 2026, un grupo de jóvenes que se forman para ser sacerdotes protagonizará una extensa peregrinación que unirá dos de los santuarios más emblemáticos de la religiosidad popular argentina: la Basílica de Luján y el santuario de Villa Cura Brochero, en Traslasierra.
La iniciativa, impulsada por los seminaristas de Fasta (Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino), propone un recorrido que trasciende lo geográfico para convertirse en una experiencia espiritual profunda, marcada por la oración, el encuentro comunitario y la reflexión vocacional.
El sentido del viaje de los seminaristas
La peregrinación se inscribe en una tradición simbólica presente en la literatura, la filosofía y la fe cristiana: el viaje circular. Lejos de ser una huida, este tipo de travesía expresa la búsqueda de un sentido más pleno de la propia identidad, un ir y volver para redescubrir lo esencial.
Desde la Odisea hasta El Principito, pasando por los relatos bíblicos, el viaje aparece como una metáfora de transformación interior. En clave cristiana, esta experiencia se vincula con la idea del “homo viator”, el ser humano como peregrino, que avanza entre la salida y el regreso, entre la búsqueda y el encuentro.
Para la tradición creyente, peregrinar implica responder a un llamado interior que impulsa a recorrer un camino hacia un lugar significativo, donde se experimenta la presencia de Dios y se renueva la fe. La peregrinación no solo supone esfuerzo físico, sino también apertura espiritual, oración y conversión personal.
En ese marco, el camino se convierte en un espacio privilegiado para el encuentro con Dios, con los demás y con uno mismo, generando una transformación interior que permite mirar la realidad con nuevos ojos.
De Luján a Brochero: un itinerario espiritual
El 18 de enero de 2026, los seminaristas de Fasta partirán desde la Basílica de Luján con destino al santuario del cura Brochero, en la provincia de Córdoba. El recorrido se extenderá durante aproximadamente 30 días, con una llegada estimada para el 17 de febrero.
Durante la caminata llevarán una imagen de la Virgen de Luján y una reliquia de San José Gabriel del Rosario Brochero, uniendo simbólicamente la ternura mariana con el coraje pastoral del santo cordobés. El trayecto busca expresar un camino desde el consuelo y la cercanía de María hacia la entrega total y el espíritu misionero que caracterizaron al cura gaucho.
Oración por los sacerdotes y las comunidades
A lo largo del recorrido, los seminaristas rezarán por las distintas iglesias particulares que visiten, por sus sacerdotes y obispos, y recibirán las intenciones que las comunidades deseen confiarles. En cada localidad, celebrarán la misa junto a quienes los reciban, fortaleciendo los lazos entre la formación sacerdotal y el pueblo fiel.
Uno de los momentos destacados será el paso por la ciudad de Leones, lugar de fundación de Fasta, donde se colocará una placa conmemorativa por el 40° aniversario de la Fasta sacerdotal, como gesto de memoria y agradecimiento.
La peregrinación podrá seguirse a través de la cuenta oficial de Instagram del seminario de Fasta, @maderadeapostol, donde se compartirán testimonios, imágenes y reflexiones del camino.
Este recorrido, que une fe, tradición y vocación, se presenta como una experiencia formativa integral para quienes se preparan para el sacerdocio, y como un signo de esperanza y compromiso para las comunidades que acompañen su paso.
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