Flandria cayó 2 a 1 ante Comunicaciones en el Carlos V, en un partido parejo que se definió por detalles y frenó su buen momento reciente.
Flandria no pudo sostener su crecimiento en la Primera B Metropolitana de la AFA y cayó por 2 a 1 frente a Comunicaciones en el estadio Carlos V, en un encuentro equilibrado que se definió por la eficacia de la visita en los momentos determinantes.
El equipo de Jáuregui llegaba con una racha positiva que había generado expectativas, pero se encontró con un rival ordenado, que supo esperar sus oportunidades y golpear en los momentos justos.
Durante la primera etapa, el desarrollo fue cerrado y con pocas situaciones de peligro. La disputa se concentró en la mitad de la cancha, con ambos equipos priorizando el orden defensivo y sin lograr profundidad en los últimos metros.
Comunicaciones insinuó primero con un centro que generó dudas en la defensa local y luego con un remate de Joaquín Ibáñez desde fuera del área que pasó muy cerca. Flandria respondió con intentos de media distancia, aunque sin precisión suficiente para romper el cero.
Flandria lo perdió en el final
En el segundo tiempo, el conjunto local intentó asumir el protagonismo y avanzó algunos metros en el campo, aunque sin claridad en la generación de juego. Esa falta de profundidad mantuvo el partido abierto y con final incierto.
La apertura del marcador llegó a partir de una jugada puntual. Brambillo fue derribado dentro del área por Matías Mariatti y el árbitro no dudó en sancionar penal. Jeremías Heidenreich ejecutó con precisión y puso en ventaja a la visita.
Flandria reaccionó de inmediato y encontró el empate en una jugada bien elaborada. Alexis Casal desbordó por la banda y envió un centro atrás que terminó en gol en contra de Francisco Mattia, desatando la ilusión en el Carlos V.
Sin embargo, ese impulso duró poco. En una acción aislada, Joaquín Ibáñez volvió a ser protagonista al peinar una pelota que dejó en posición favorable a Cristian Vázquez, quien definió con contundencia para marcar el 2 a 1 definitivo.
El tramo final encontró a Flandria intentando llegar nuevamente al empate, pero sin la claridad necesaria para vulnerar a una defensa que se mostró firme en los momentos decisivos.
La derrota dejó al equipo con sensaciones encontradas: por un lado, la capacidad de reacción; por otro, la dificultad para sostener el resultado y evitar errores que terminan siendo determinantes.
En un torneo parejo, donde cada punto tiene peso específico, Flandria dejó pasar una oportunidad de consolidar su crecimiento. El desafío ahora será recuperar regularidad y sostener el nivel en las próximas presentaciones.
Imágen@Club Flandria







