Flandria enfrentará a Liniers en el Carlos V y luego visitará a Villa San Carlos en dos partidos importantes para sumar puntos y tomar distancia de la zona baja.
Flandria tendrá por delante una semana de exigencia en la recta final del campeonato de la Primera B Metropolitana. El equipo de Jáuregui recibirá el sábado a Liniers en el estadio Carlos V, en el marco de la fecha 31, y apenas unos días después deberá viajar a Berisso para enfrentar a Villa San Carlos en un compromiso que aparece como trascendental en la lucha por alejarse de los últimos puestos.
El calendario quedó establecido en la Asociación del Fútbol Argentino y pondrá al Canario ante dos partidos en pocos días, con la necesidad de sostener la regularidad y transformar sus buenas intenciones futbolísticas en resultados.
El encuentro ante Liniers se jugará el sábado desde las 15, con Flandria como local. Luego, el martes, el equipo dirigido por Jesús Díaz visitará a Villa San Carlos, en un cruce que puede tener una importancia directa en la zona baja de la tabla.
La reciente igualdad sin goles ante Real Pilar dejó un balance con matices. Flandria no logró conseguir la victoria, pero sumó un punto y mostró durante varios pasajes una propuesta más ambiciosa que la de su rival. El problema volvió a aparecer en el último tramo de las jugadas: la falta de contundencia para transformar las aproximaciones en goles.
Ahora, el desafío será capitalizar esos aspectos positivos en una semana que puede resultar importante para el futuro inmediato del equipo.
Flandria busca hacerse fuerte en el Carlos V
El primer compromiso será ante Liniers, un partido en el que Flandria volverá a presentarse ante su gente y buscará aprovechar la condición de local.
El Carlos V aparece como un escenario fundamental para el Canario en este tramo de la temporada. Con cada vez menos fechas por delante, la necesidad de sumar puntos adquiere una importancia creciente y los encuentros como local representan una oportunidad para fortalecer la campaña.
La igualdad ante Real Pilar dejó la sensación de que Flandria tuvo herramientas para llevarse algo más. El equipo dirigido por Jesús Díaz consiguió momentos de mayor protagonismo y generó algunas aproximaciones, aunque no logró encontrar la eficacia necesaria frente al arco rival.
Esa falta de gol se transformó en uno de los principales aspectos a resolver. El dominio territorial o la mayor iniciativa pueden resultar insuficientes si el equipo no consigue concretar las situaciones que genera.
El empate, de todos modos, tuvo un valor desde el punto de vista de la tabla. Flandria evitó una derrota y consiguió sumar para mantener distancia respecto de los equipos ubicados en la parte baja.
El partido ante Liniers será una nueva oportunidad para buscar una victoria que permita mejorar esa situación. La necesidad de conseguir los tres puntos no modifica, sin embargo, la obligación de mantener el orden y evitar errores que puedan complicar el desarrollo del encuentro.
Un plantel con algunas bajas bajo observación
Para el compromiso ante Liniers, el cuerpo técnico dio a conocer el plantel definido para afrontar la nueva fecha de la Primera B Metropolitana.
La nómina está integrada por Carlos Morel, Leonel Szalich, Martín Correa, Martín López, Matías Mariatti, Federico Real, Facundo Ruiz, Dante Spitale, Alexis Casal, Alejandro González, Bautista González, Matías López, Alejandro Naleiro y Milton Vasconcelo.
También estarán a disposición Franco Costa, Ramiro de la Riva, Matías Donato, Alexis Dulón, Benjamín Giménez y Juan Mendoza.
El armado del equipo está condicionado, además, por la situación física de tres futbolistas que permanecen bajo observación.
Gonzalo Calabria presenta un síndrome vertiginoso. Nazareno Diósquez se encuentra afectado por un desgarro en el sóleo de la pierna izquierda, mientras que Sansone padece una sinovitis en la rodilla izquierda.
La evolución de estos jugadores será un aspecto a seguir, especialmente teniendo en cuenta que Flandria deberá afrontar dos partidos en un período reducido.
Para el cuerpo técnico, la disponibilidad de variantes puede resultar determinante a la hora de administrar las cargas físicas y preparar los encuentros ante Liniers y Villa San Carlos.
La proximidad entre ambos compromisos obligará a evaluar el estado del plantel después del partido del sábado, antes de definir la planificación para el viaje a Berisso.
Después de Liniers, una parada importante en Berisso
Una vez finalizado el encuentro en el Carlos V, la atención estará puesta rápidamente en el partido del martes ante Villa San Carlos.
El encuentro en Berisso aparece como uno de los compromisos más sensibles de este tramo para Flandria, por la situación de ambos equipos en la parte baja de la tabla.
En una categoría tan competitiva como la Primera B Metropolitana, la acumulación de puntos puede modificar rápidamente el escenario. Una victoria puede permitir tomar aire, mientras que una derrota puede volver a acercar a los equipos involucrados en una pelea directa.
Por eso, el Canario tendrá una semana en la que cada resultado puede tener consecuencias importantes.
El objetivo inmediato será superar a Liniers en condición de local y llegar al partido ante Villa San Carlos con la mayor tranquilidad posible. Pero, más allá de las proyecciones, Flandria deberá concentrarse primero en el desafío del sábado.
El empate frente a Real Pilar mostró una versión competitiva del equipo, aunque también dejó expuesta la necesidad de mejorar la eficacia. Encontrar el gol será uno de los desafíos centrales para un conjunto que necesita convertir su intención futbolística en resultados concretos.
Con Liniers en el horizonte inmediato y Villa San Carlos como siguiente escala, Flandria afrontará una semana que puede ser determinante para consolidar su posición en la Primera B Metropolitana y continuar sumando distancia respecto de la zona baja.
Imagen Prensa Club Flandria








