Flandria afrontará este sábado un exigente compromiso frente a Deportivo Armenio por la última fecha de la primera rueda. El equipo de Jáuregui buscará sumar para alejarse del fondo.
Un desafío fuera de casa para cerrar la primera rueda
Flandria volverá a salir a la cancha este sábado desde las 15.30 cuando visite a Deportivo Armenio en Ingeniero Maschwitz, en el encuentro correspondiente a la última fecha de la primera rueda del campeonato de la Primera B Metropolitana. El conjunto dirigido por Jesús Díaz intentará darle continuidad al triunfo conseguido en la jornada anterior y cerrar la primera parte del certamen con una nueva victoria que le permita seguir tomando distancia de los últimos puestos de la tabla.
El Canario llega al compromiso luego de vencer a Ituzaingó en el estadio Carlos V, un resultado que significó un alivio desde lo anímico y deportivo. Sin embargo, el rendimiento del equipo dejó algunos interrogantes, ya que el conjunto de Jáuregui debió esforzarse más de lo esperado para superar a uno de los equipos que ocupa los puestos más bajos del campeonato.
Ahora tendrá una prueba diferente frente a Deportivo Armenio, un rival que suele hacerse fuerte como local y que también buscará terminar la primera rueda con una victoria que le permita consolidar sus aspiraciones dentro del torneo.
Flandria deberá modificar su formación
La principal preocupación para el entrenador Jesús Díaz pasa por las bajas obligadas que tendrá para este compromiso.
Federico Real y Matías Donato llegaron al límite de cinco tarjetas amarillas y deberán cumplir una fecha de suspensión, por lo que quedaron descartados para el encuentro de este sábado.
La ausencia de ambos obliga al cuerpo técnico a introducir variantes en un equipo que venía manteniendo cierta continuidad durante las últimas presentaciones.
En el lateral derecho regresará Martín Correa, quien dejó atrás una molestia en la rodilla que lo había mantenido alejado de las canchas. Su recuperación representa una buena noticia para el entrenador, que recupera una alternativa importante en una zona donde debía reemplazar obligatoriamente a Real.
Más allá de las modificaciones, el objetivo será mantener la solidez defensiva y aprovechar las oportunidades en ataque para sumar tres puntos que pueden resultar fundamentales de cara a la segunda mitad del campeonato.
Un triunfo para ganar tranquilidad
El éxito frente a Ituzaingó permitió cortar una racha irregular y le dio aire a un equipo que necesitaba reencontrarse con la victoria.
No obstante, el rendimiento mostró aspectos que todavía requieren ajustes, especialmente en la generación de juego y en la capacidad para resolver los partidos sin atravesar momentos de sufrimiento.
El cuerpo técnico trabajó durante la semana con la intención de corregir esos detalles y fortalecer el funcionamiento colectivo antes de afrontar un compromiso que puede marcar el cierre de la primera rueda.
La posibilidad de sumar nuevamente adquiere especial importancia teniendo en cuenta que el torneo se presenta muy parejo y que una buena racha puede modificar rápidamente la posición de un equipo en la tabla.
La probable formación
Con las bajas confirmadas y el regreso de Martín Correa, Flandria formaría con Carlos Morel; Martín Correa, Alejandro Nalerio, Matías Mariatti y Dante Spitale; Bautista González, Milton Vasconcelo, Lucas Giménez y Nazareno Diosquez; Franco Costa y Benjamín Giménez.
El encuentro será arbitrado por Ignacio Cuicchi y se disputará desde las 15.30 en Ingeniero Maschwitz.
Para el Canario será una buena oportunidad para confirmar la recuperación mostrada en la fecha pasada y cerrar la primera rueda con una victoria que le permita afrontar la segunda mitad del campeonato con mayor tranquilidad.
Más allá de las ausencias obligadas, el plantel confía en mantener la intensidad y la actitud exhibidas en los últimos encuentros. El objetivo inmediato pasa por seguir sumando puntos, consolidar el funcionamiento colectivo y comenzar a mirar la tabla con mayor optimismo.
El desafío no será sencillo, pero Flandria sabe que cada partido representa una oportunidad para fortalecer sus aspiraciones y dejar definitivamente atrás la lucha por los puestos de la zona baja.






