El lujanero consiguió una victoria clave ante General Lamadrid por 1 a 0 en Villa Devoto. El conjunto de la basílica logró su sexto triunfo consecutivo y quedó muy cerca del liderazgo.
Luján dio un paso enorme en sus aspiraciones dentro de la Zona B de la Primera División C al imponerse por 1 a 0 sobre General Lamadrid en condición de visitante.
Un triunfo de candidato
El encuentro, correspondiente a la 15° y anteúltima fecha de la primera rueda, enfrentó a dos de los principales protagonistas del campeonato y terminó con festejo para el conjunto dirigido por Martín Pérez Bianchi.
El gol de Fermín Urtasun en la última acción del partido desató la alegría de los simpatizantes lujanenses y premió a un equipo que fue superior durante gran parte del desarrollo. La victoria no sólo significó sumar tres puntos fundamentales, sino también ratificar el gran presente futbolístico que atraviesa el conjunto de la Basílica.
Con este resultado, Luján alcanzó su sexto triunfo consecutivo, una racha que lo posiciona entre los equipos más sólidos de la categoría y fortalece la ilusión de pelear por el ascenso.
El lujanero impuso condiciones
Desde los primeros minutos, Luján mostró personalidad para afrontar un partido complejo en un escenario históricamente difícil. El reducido campo de juego del estadio Enrique Sexto exigía adaptación y concentración, y el equipo visitante respondió con inteligencia.
Lejos de especular, el Lujanero tomó la iniciativa y buscó instalarse en campo rival. La primera llegada clara nació de los pies de Lucas Gómez, que sacó un remate cruzado que pasó muy cerca del arco defendido por Acosta.
Lamadrid respondió rápidamente y llegó al gol por intermedio de Bracco. Sin embargo, la acción fue anulada por posición adelantada, decisión que mantuvo la igualdad y permitió que el partido continuara abierto.
Minutos después se produjo una de las jugadas más discutidas de la tarde. Facundo Rojas logró convertir para Luján tras una buena acción ofensiva, pero el árbitro Mateo Bocaccia invalidó la conquista por una supuesta infracción previa. La determinación generó reclamos por parte de los futbolistas y del banco visitante.
Pese a la polémica, el conjunto lujanense no perdió el enfoque y continuó buscando el arco rival.
Superioridad sin premio inmediato
La propuesta ofensiva del lujanero siguió generando situaciones. Tomás Dopazo ganó en el área rival mediante el juego aéreo y obligó a intervenir al arquero Acosta.
Más tarde fue Eladio Ramos quien dispuso de una clara ocasión para abrir el marcador, aunque nuevamente el guardameta local respondió con solvencia.
El dominio territorial y la generación de oportunidades reflejaban una superioridad visitante que todavía no podía trasladarse al resultado.
Del otro lado, Lamadrid apostaba a resistir y aprovechar alguna transición rápida. Sin embargo, la defensa lujanense se mostró firme y prácticamente no permitió situaciones de peligro.
Lucas Torlaschi atravesó una tarde tranquila, respaldado por una última línea que volvió a exhibir la solidez que caracteriza al equipo durante esta racha positiva.
Un final inolvidable
El segundo tiempo mantuvo una dinámica similar. Luján siguió buscando con paciencia mientras el local apostó por mantener el orden defensivo.
La situación cambió cuando Lamadrid sufrió la expulsión de uno de sus futbolistas por una infracción considerada de último recurso. La tarjeta roja dejó al conjunto local con diez hombres y abrió nuevos espacios para la visita.
Del tiro libre posterior, Enzo Oviedo estuvo muy cerca de romper el cero. Su ejecución encontró una gran respuesta de Acosta, que evitó la caída de su arco cuando parecía vencido.
Cuando el empate parecía sellado, llegó la jugada que definió la historia.
Ya en tiempo de descuento, Fermín Urtasun tomó la pelota fuera del área, encaró con decisión y sacó un potente remate que sorprendió al arquero local. El balón se metió junto a un poste y provocó el estallido de alegría de jugadores, cuerpo técnico e hinchas.
Una ilusión que crece
La victoria adquiere una relevancia especial por el contexto. Lamadrid llegaba como líder de la Zona B y mantenía una fuerte localía, mientras que Luján necesitaba un resultado importante para confirmar sus aspiraciones.
El equipo de Martín Pérez Bianchi no sólo consiguió los tres puntos. También dejó una imagen convincente, mostrando orden, ambición y capacidad para sostener una idea de juego.
Las seis victorias consecutivas son el reflejo de un proceso que encuentra respaldo en los resultados y que permite mirar el futuro con optimismo.
A falta de una fecha para cerrar la primera rueda, Luján se mantiene en plena pelea por los puestos de privilegio y demuestra que tiene argumentos para ser protagonista hasta el final del campeonato.






