La licitación de la Ruta 5 abre una disputa entre Nación y Provincia. Aubasa busca quedarse con el Tramo Pampa mientras se proyectan nuevos peajes y fuertes aumentos.
La decisión de la empresa estatal Autopistas de Buenos Aires S.A. de competir por la concesión de la Ruta Nacional 5 marcó un punto de inflexión en el proceso de privatización del corredor conocido como “Tramo Pampa”. El trayecto, que conecta Luján con Santa Rosa, será adjudicado al oferente que proponga la tarifa más baja para los usuarios.
La participación de Aubasa responde a una estrategia política del gobernador Axel Kicillof, quien busca que la Provincia mantenga presencia en la gestión de un corredor clave. La iniciativa se inscribe en un contexto de reformas impulsadas por el presidente Javier Milei, orientadas a ampliar la participación privada en infraestructura.
Historia y estructura de Aubasa
Aubasa fue constituida en 2013 mediante decreto provincial, en el marco de un plan integral destinado a fortalecer la seguridad vial. Su objeto social contempla la construcción, conservación y explotación de rutas y autopistas bajo régimen de concesión con cobro de peaje.
El 93% del capital accionario pertenece a la Provincia de Buenos Aires, mientras que el 7% restante está destinado al Programa de Propiedad Accionaria del Personal. En 2013 asumió la concesión de la Autopista Buenos Aires–La Plata y, en 2016, sumó la operación del Sistema Vial Integrado del Atlántico, que incluye las rutas 2, 11, 36, 56, 63 y 74.
La eventual adjudicación de la Ruta 5 ampliaría de manera significativa su área de influencia y la posicionaría frente a grandes grupos privados del sector.
Cambios en peajes y documentos oficiales
Los pliegos del proceso establecen aumentos considerables en los topes tarifarios y la creación de nuevas cabinas de peaje. La instalación de estaciones en Gorostiaga y Lonquimay ampliará la cobertura del sistema de cobro, mientras que la modalidad de vías mixtas aplicará un recargo a quienes no utilicen TelePase.
El esquema tarifario proyecta un máximo de $4.100 para vehículos livianos, con subas que podrían superar el 100% en algunos tramos respecto de los valores vigentes.
El contrato tendrá una duración inicial de 20 años, prorrogable a 30. El adjudicatario deberá garantizar mantenimiento, obras de infraestructura y estándares de seguridad acordes al flujo vehicular creciente.
Impacto regional
La Ruta 5 cumple un rol central en la logística agrícola y el transporte interprovincial. Miles de camiones la utilizan para trasladar producción hacia puertos y centros de distribución, mientras que el turismo interno la convierte en un corredor estratégico durante fines de semana largos y temporadas altas.
La definición de la licitación no solo tendrá consecuencias económicas para las empresas involucradas, sino también para usuarios particulares y sectores productivos. En ese escenario, la participación de Aubasa introduce una variable política que podría derivar en controversias administrativas o judiciales.
La resolución del proceso marcará el rumbo de uno de los corredores más importantes del interior bonaerense y definirá el esquema tarifario que regirá durante las próximas décadas.
El diario
