Los autitos de plástico soplado volvieron a competir en Pilar con una jornada marcada por el viento, nuevos pilotos, varios debutantes y una entretenida definición tras una intensa carrera.
Los clásicos autitos de plástico soplado volvieron a tomar protagonismo el último sábado con una nueva competencia disputada en el circuito ubicado dentro del Corredor Aeróbico de Pilar “R. Torres”. La jornada reunió a pilotos experimentados, debutantes y varios participantes jóvenes, en una propuesta que mantiene vigente una particular disciplina basada en vehículos construidos artesanalmente.
El trazado, aportado para la actividad por la Dirección de Plazas y Parques de la Municipalidad de Pilar, presentó nuevamente sus características habituales: curvas cerradas, retomes, chicanas y arcos que obligan a los participantes a calcular cada lanzamiento.
La jornada también tuvo novedades vinculadas con la puesta en escena. En los laterales del circuito se incorporaron nuevos carteles inspirados en la decoración de las pistas de competición, mientras que cada participante contó con un sector identificado con su nombre. La propuesta fue impulsada, entre otros, por el piloto conocido como “Peluche”.
Autitos de plástico soplado y una carrera condicionada por el viento
Una de las particularidades de la jornada fue la utilización experimental de vehículos de 45 centímetros. Los autos fueron aportados por Petty, Frisone, Díaz y Romano, con el objetivo de que los pilotos probaran esta alternativa durante la competencia.
La organización había establecido que, en caso de que no hubiera suficientes unidades o surgieran dificultades para su conducción, también podían utilizarse vehículos de 32 centímetros. La decisión terminó siendo importante debido a las condiciones climáticas.
Aunque el sábado presentó una jornada favorable, el viento tuvo una incidencia determinante. Los vehículos de mayor tamaño eran más sensibles a las ráfagas y en distintos sectores del circuito perdían trayectoria, salían de pista o requerían varios intentos para encontrar nuevamente el recorrido.
La clasificación anticipó además una de las noticias destacadas de la jornada. Dos mujeres quedaron al frente de la grilla: Romanela Frisone consiguió el primer puesto y Estela Andreoli terminó segunda. Detrás se ubicaron Romano, “Petty” Gabrielli, Manuel Díaz y “Tano” Basile.
La carrera comenzó con 16 participantes y posteriormente se incorporaron otros tres desde la última posición. El desarrollo fue particularmente exigente por la combinación entre el tamaño de los vehículos, el viento y las características del circuito.
Agustín Francisco y una gran remontada
Durante la primera vuelta, Sergio Frisone tomó rápidamente la delantera con su Chevrolet naranja. Detrás se sucedieron Oscar Romano, “Tano” Basile, Agustín Francisco, Alejandro Garrido, Juan Cruz, Nelson Borja, Ariel Ibarra, Carlos “Peluche” Copani, Estela Andreoli y Romanela Frisone, entre otros participantes.
Los incidentes fueron una constante. Hubo choques, salidas de pista y pasadas de largo, especialmente cuando los autos enfrentaban de frente el viento. Los vehículos nuevos, todavía con poco peso, fueron los que más dificultades tuvieron para mantenerse sobre el trazado.
A pesar de las complicaciones, Agustín Francisco consiguió completar una destacada remontada y terminó quedándose con la victoria. Lo hizo utilizando un auto debutante prestado por el Frisone Team.
“Tano” Basile finalizó segundo, mientras que Manuel Díaz completó el podio después de haber utilizado dos autos diferentes durante la competencia. Su vehículo habitual, denominado “Frankenstein” número 117, no pudo ser utilizado por la falta de peso necesaria para afrontar las condiciones del circuito.
Alejandro Garrido terminó cuarto con un vehículo de 32 centímetros y Carlos “Peluche” Copani ocupó la quinta posición. Nelson Borja fue sexto y Estela Andreoli terminó séptima, luego de una actuación destacada que incluyó el segundo puesto en clasificación y la permanencia entre los primeros lugares durante buena parte de la carrera.
Oscar Romano finalizó octavo y Horacio De Páscuale, debutante absoluto, llegó noveno con un auto prestado. Augusto ocupó el décimo lugar y Pablo “Petty” Gabrielli terminó undécimo tras iniciar desde una posición retrasada y protagonizar una recuperación.
Entre los jóvenes participantes, Benjamín Gramajo fue duodécimo, Nicolás Soto decimotercero, Benjamín Soto decimocuarto y Dionisio decimoquinto.
Sergio Frisone, Ariel Ibarra y Juan Cruz quedaron clasificados por haber completado la primera vuelta.
La jornada también tuvo momentos especiales antes de la competencia. Por el cumpleaños de Ariel Ibarra se entregó un Ford número 23 de gran tamaño, diseñado y construido por Petty, además de gorras aportadas por “Peluche” y calcos especiales de Frisone.
Otro momento destacado fue la presencia de Jorge Pugliese, quien atraviesa una recuperación de salud y se acercó a compartir la jornada con el grupo.
La competencia volvió a combinar competición, construcción artesanal y participación familiar, en una actividad que mantiene su espíritu bajo una consigna que resume la propuesta: “A jugar por jugar”.
Fuente: AutoShowSlot









