Médicos de PAMI iniciaron un paro por 72 horas en rechazo a cambios en pagos que, aseguran, reducen ingresos y ponen en riesgo la atención de afiliados.
Los médicos de cabecera del PAMI iniciaron este lunes un paro de 72 horas en todo el país en rechazo a la implementación de la resolución 1107/2026, una medida que modifica el esquema de pagos y que, según denuncian, impacta negativamente en sus ingresos.
La protesta, impulsada por la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral (APPAMIA), pone en evidencia un conflicto de fondo en torno a la organización y financiamiento de la atención primaria para millones de afiliados.
Durante la medida de fuerza se garantizan las urgencias, aunque la atención habitual se ve afectada. El reclamo apunta tanto al contenido de la resolución como a su implementación, que según los profesionales se realizó sin consulta previa y con carácter retroactivo al 1° de abril.
Médicos cuestionan el nuevo esquema
El eje central del conflicto es el cambio en la estructura de honorarios. Hasta ahora, los médicos de cabecera percibían sus ingresos mediante un sistema mixto que combinaba un pago fijo por afiliado con adicionales por consultas, visitas domiciliarias y formación profesional.
Con la nueva normativa, ese modelo fue reemplazado por un sistema exclusivamente capitado. Esto implica que los profesionales reciben un monto fijo mensual por cada afiliado asignado, sin importar la cantidad de consultas o intervenciones realizadas.
Desde el organismo, se informó que el valor por paciente se elevó de 900 a 2.100 pesos mensuales, lo que representaría un aumento significativo en el ingreso fijo. Sin embargo, los médicos sostienen que la eliminación de los adicionales genera una pérdida real de ingresos, especialmente en aquellos casos con alta demanda de atención.
Posición del organismo y debate
Desde PAMI defendieron la medida al señalar que se trata de una reconfiguración del sistema orientada a ordenar el gasto y mejorar los mecanismos de control. Según indicaron, la unificación del esquema de pagos también responde a la necesidad de simplificar la administración.
Además, aseguraron que el nuevo modelo incrementa el ingreso fijo de los profesionales. Como ejemplo, señalaron que un médico con 800 afiliados pasaría de percibir 756.800 pesos a 1.680.000 pesos mensuales.
Sin embargo, desde el sector profesional cuestionan esos cálculos y sostienen que no contemplan la pérdida de ingresos vinculados a la actividad real. Para muchos médicos, el esquema anterior permitía reconocer el volumen de trabajo, mientras que el nuevo modelo lo desconoce.
Impacto en la atención y rol profesional
Uno de los puntos más sensibles del conflicto es el impacto en la calidad del servicio. Los médicos de cabecera cumplen un rol central dentro del sistema, actuando como referentes de salud para los afiliados.
Este vínculo implica no solo consultas programadas, sino también atención permanente, seguimiento de patologías y asistencia en situaciones críticas. Según los profesionales, el nuevo esquema no refleja esa carga de trabajo.
Desde APPAMIA advirtieron que el sistema se vuelve “inviable” y que podría generar desincentivos para la atención, ya que el pago es el mismo independientemente de la cantidad de consultas.
Perspectivas y negociación
El paro de 72 horas marca un punto de tensión en la relación entre los médicos y el organismo. Mientras el Gobierno sostiene la necesidad de ordenar el sistema, los profesionales reclaman una revisión de la medida.
El conflicto abre un debate más amplio sobre el financiamiento de la salud pública y el rol de los médicos de cabecera, en un contexto donde la demanda de atención continúa en aumento.
La evolución de la situación dependerá de posibles instancias de diálogo entre las partes y de la capacidad de alcanzar un acuerdo que contemple tanto la sostenibilidad del sistema como las condiciones de trabajo de los profesionales.
El diario

