La Provincia giró fondos a municipios bonaerenses en el primer tramo del FEFIM, llevando alivio financiero y abriendo el debate sobre el uso y distribución de recursos.
El Gobierno de la provincia de Buenos Aires concretó la transferencia de $13.010 millones a los 135 municipios, en el marco del primer desembolso del Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal (FEFIM). La medida, impulsada por la administración de Axel Kicillof, busca aliviar la situación fiscal de los distritos y garantizar la continuidad de proyectos locales.
El envío de estos recursos se produce en un escenario económico complejo, caracterizado por la caída de la recaudación y la reducción de transferencias no automáticas desde el Gobierno nacional. En este contexto, los municipios venían manifestando dificultades para sostener gastos corrientes y ejecutar obras.
Desde el Ministerio de Economía bonaerense destacaron que, a pesar de las limitaciones, la Provincia mantiene el compromiso de asistir a los gobiernos locales y sostener políticas públicas en conjunto.
Distribución de fondos y criterios
Los fondos fueron distribuidos de acuerdo al Coeficiente Único de Distribución (CUD), un indicador que contempla variables como la cantidad de habitantes, la capacidad tributaria y las necesidades básicas de cada distrito.
Este mecanismo implica que los municipios con mayor población y mayores demandas estructurales reciben una proporción más significativa del total. Sin embargo, todos los distritos accedieron a una parte del desembolso, lo que permite un impacto extendido en el territorio bonaerense.
El FEFIM se nutre de recursos provenientes del endeudamiento provincial, con una garantía mínima de 250.000 millones de pesos provenientes de Rentas Generales. Está previsto que el fondo se ejecute en cinco tramos, desde abril de 2026 hasta junio de 2027.
Fondos y debate por su uso
Uno de los puntos centrales en la discusión política gira en torno a la disponibilidad de los recursos. La normativa vigente establece que el 70% de los fondos puede ser utilizado libremente por los municipios, mientras que el 30% restante está destinado a programas específicos ejecutados por organismos provinciales.
Sin embargo, intendentes de distintos espacios políticos plantearon la necesidad de ampliar el margen de autonomía y permitir que el total de los recursos pueda destinarse a gastos corrientes o prioridades locales.
El ministro de Gobierno, Carlos Bianco, señaló que el Poder Ejecutivo no se opone a esa modificación, aunque aclaró que cualquier cambio en el esquema debe ser tratado por la Legislatura bonaerense.
Impacto en los municipios
La llegada de estos fondos representa un alivio inmediato para las administraciones locales, que enfrentan dificultades para sostener servicios básicos, pagar proveedores y ejecutar obras de infraestructura.
En muchos casos, los municipios deben equilibrar sus cuentas en un contexto de recursos limitados y demandas crecientes. Por ello, la disponibilidad de financiamiento adicional resulta clave para evitar recortes o demoras en proyectos.
Además, el FEFIM contempla la posibilidad de financiar iniciativas sociales, ambientales y de infraestructura, lo que amplía su alcance más allá de la emergencia financiera.
Escenario político y perspectivas
El debate sobre el uso de los fondos refleja tensiones habituales en la relación entre Provincia y municipios, especialmente en contextos de restricción económica. La discusión sobre la libre disponibilidad de los recursos suma un componente político que involucra a distintos sectores.
Mientras tanto, el Gobierno provincial avanza con el cronograma de transferencias y sostiene que el trabajo conjunto con los municipios es fundamental para garantizar respuestas a la población.
La evolución de este esquema dependerá en gran medida de las definiciones legislativas y del contexto económico general, que seguirá condicionando la capacidad de financiamiento tanto de la Provincia como de los distritos.
El diario
