Luján igualó sin goles ante Berazategui en el estadio Norman Lee y dejó abierta la final de la Primera C. La revancha se jugará en el estadio 1º de Abril.

La final de la Primera C quedó abierta después de un primer capítulo en el que Luján y Berazategui no lograron sacarse ventajas. En un encuentro disputado, con mucha intensidad y ocasiones para ambos equipos, el conjunto dirigido por Martín Pérez Bianchi consiguió un empate sin goles como visitante y trasladó la definición a su estadio, donde buscará concretar el objetivo del ascenso.

El resultado dejó sensaciones positivas para el Lujanero, que supo sostenerse en un escenario exigente y tuvo oportunidades para llevarse algo más. La falta de precisión en los últimos metros impidió que alguno de los dos equipos encontrara el gol, aunque las intervenciones de los arqueros también fueron determinantes para mantener el marcador en cero.

La serie se resolverá dentro de siete días, cuando el estadio 1º de Abril reciba el partido de vuelta. Allí, ante su gente, Luján tendrá la posibilidad de dar el paso definitivo hacia la Primera B Metropolitana.

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Un empate que deja la final abierta

El encuentro en el estadio Norman Lee se desarrolló con la tensión propia de una final. Berazategui contó con el acompañamiento de una multitud de hinchas y buscó aprovechar la localía, mientras que Luján planteó un partido ordenado, con atención en la marca y la intención de progresar a partir de la circulación de la pelota.

Durante la primera parte, los dos equipos disputaron cada sector del campo con intensidad. La lucha por la posesión y la necesidad de evitar errores condicionaron el desarrollo, aunque no faltaron aproximaciones que pudieron modificar el resultado.

El conjunto local tuvo una de sus primeras oportunidades con un cabezazo de Bruno Miño que pasó apenas desviado. Lucas Torlaschi siguió atentamente la trayectoria de la pelota y el peligro se disipó sin que el marcador sufriera modificaciones.

Luján también consiguió generar situaciones a partir de sus avances por los costados. Eladio Ramos protagonizó un desborde que terminó con un centro atrás, una acción que exigió la intervención de Facundo Collazo. El arquero de Berazategui logró amortiguar la pelota, pero el rebote quedó disponible para Tomás Dopazo, que no pudo aprovecharlo para convertir.

El desarrollo se mantuvo equilibrado y ninguno consiguió imponer una superioridad clara. Sin embargo, las aproximaciones demostraron que ambos equipos podían encontrar espacios cuando lograban superar la primera línea defensiva.

En el tiempo adicionado de la primera etapa, Berazategui volvió a acercarse con peligro. Después de un centro atrás de Molina, Gallo se preparaba para definir dentro del área, pero Vera apareció con un despeje oportuno y evitó que la jugada terminara en gol.

Así, los dos equipos se fueron al descanso con el marcador en cero, después de un primer tiempo en el que las defensas y los arqueros lograron imponerse ante las situaciones más claras.

Luján encontró espacios, pero le faltó profundidad

En el complemento, el partido mantuvo las mismas características. La intensidad continuó siendo protagonista y cada pelota se disputó con la exigencia que impone una final en la que está en juego un ascenso.

Dentro de ese contexto, Luján mostró orden para defenderse y buscó construir sus ataques mediante pases cortos, asociaciones entre sus futbolistas y avances por las bandas. El estado desparejo del terreno representó una dificultad adicional para desarrollar ese juego, pero el equipo visitante consiguió generar algunas aproximaciones interesantes.

El Lujanero tuvo su ocasión más clara en el segundo tiempo con un cabezazo de Rodríguez Seguer. La pelota llevaba peligro y obligó al arquero local a intervenir con lo justo para evitar la caída de su arco.

Esa jugada resumió buena parte de lo ocurrido durante la tarde: Luján encontró caminos para acercarse al área rival, aunque no logró transformar sus avances en una ventaja concreta. En determinados pasajes, una mayor profundidad en los últimos metros podría haberle permitido capitalizar mejor las oportunidades.

Berazategui, por su parte, también tuvo sus momentos y mantuvo la amenaza de encontrar una acción decisiva. Por eso, el empate no fue producto de un trámite sin llegadas, sino de un partido parejo en el que faltó precisión para definir.

Otro dato destacado para el conjunto de Pérez Bianchi fue la continuidad de su solidez defensiva. Con el empate en el Norman Lee, Luján alcanzó su sexto partido consecutivo sin recibir goles, una racha que refleja su capacidad para sostener resultados y proteger su arco en una instancia determinante de la temporada.

La revancha se jugará en el estadio 1º de Abril

El empate sin goles dejó toda la definición pendiente para el encuentro de vuelta. Luján regresará a su estadio con la posibilidad de buscar el ascenso ante sus hinchas, en un partido que tendrá un valor especial para el plantel y para la institución.

La igualdad como visitante le permitió al equipo mantenerse en carrera sin conceder goles. No obstante, el resultado también deja claro que la serie continúa abierta: lo sucedido en el Norman Lee no estableció una diferencia entre los finalistas y la revancha será decisiva.

Para Luján, uno de los desafíos será conservar el orden que mostró durante buena parte del primer encuentro y encontrar mayor eficacia cuando llegue al área contraria. La capacidad para aprovechar las oportunidades puede resultar determinante en un duelo en el que cada detalle tendrá un peso importante.

El equipo de Martín Pérez Bianchi ya demostró que puede competir en un escenario exigente y responder ante un rival que también tuvo sus posibilidades. Ahora deberá trasladar esa solidez al partido que definirá el objetivo de la temporada.

El estadio 1º de Abril será el escenario de la última batalla deportiva de la serie. Allí, con el respaldo de su gente, Luján intentará convertir el empate conseguido en Berazategui en el primer paso hacia el ascenso a la Primera B Metropolitana.