Luján completó el retiro del cableado aéreo en el Puente Mitre y la Plaza de los Tres Templos. Las obras buscan mejorar la seguridad, recuperar el paisaje urbano y proteger el patrimonio histórico.
El casco histórico de Luján comenzó a recuperar una imagen más despejada con la eliminación de los tendidos de cables que durante años atravesaron uno de sus sectores más representativos. La intervención modificó el paisaje urbano en torno al Puente Mitre y la Plaza de los Tres Templos, dos espacios vinculados con la identidad arquitectónica y turística de la ciudad.
La presencia de redes eléctricas y de telecomunicaciones sobre las calles y los edificios constituye un desafío para numerosas áreas urbanas, especialmente en sectores históricos donde la infraestructura acumulada puede afectar la visibilidad de las construcciones y el entorno patrimonial. En Luján, el retiro de los tendidos fue acompañado por trabajos de soterramiento para trasladar parte de esas instalaciones por debajo del nivel de la calle.
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La obra no se limitó a quitar cables a la vista. También incluyó la reorganización de las redes de servicios, el retiro de elementos que habían quedado obsoletos y la adecuación de las instalaciones para permitir que la infraestructura continúe funcionando de manera subterránea. El resultado busca combinar una mejora estética con una organización más ordenada de los servicios urbanos.
Luján retiró el cableado aéreo del Puente Mitre
Los trabajos concluyeron en el entorno del Puente Mitre, donde se ejecutaron canalizaciones subterráneas destinadas a alojar redes de fibra óptica y permitir el traslado de conexiones que anteriormente estaban instaladas en altura.
La intervención contempló la construcción de cañeros, conductos preparados para alojar y proteger el cableado. Mediante estas instalaciones, las empresas prestadoras pudieron migrar sus redes aéreas hacia un sistema subterráneo, reduciendo la cantidad de cables expuestos en el espacio público.
Además, se retiraron tendidos que habían quedado fuera de servicio y columnas de retención utilizadas para sostener las antiguas instalaciones. Estas estructuras formaban parte de una infraestructura acumulada a lo largo del tiempo y que ya no resultaba necesaria después de la reorganización de las redes.
El proyecto requirió la coordinación entre el Municipio de Luján, la Cooperativa Eléctrica y de Servicios Públicos de Luján (CESPLL) y distintas empresas de telecomunicaciones y servicios. Entre las firmas involucradas se encuentran Claro/Coopenet, Telecom, Personal, la ex-Telefónica y TV Luján.
La participación de distintos prestadores resulta necesaria en este tipo de intervenciones porque un mismo tendido puede reunir servicios de telefonía, internet, televisión y transmisión de datos. Para despejar por completo un sector, no alcanza con retirar una instalación aislada: es necesario identificar las redes, coordinar su traslado y garantizar que los servicios puedan continuar funcionando.
La eliminación del cableado aéreo representa así una modificación visible del entorno, pero también supone una reorganización de la infraestructura que sostiene las comunicaciones y otros servicios utilizados por vecinos, comercios e instituciones.
Nuevas instalaciones y mejor iluminación
Las tareas realizadas en el Puente Mitre incluyeron también canalizaciones destinadas a la alimentación de las nuevas columnas de alumbrado público. Los equipos de iluminación fueron reposicionados sobre uno de los márgenes del puente, en el marco de una intervención que busca mejorar las condiciones de uso y seguridad del espacio.
La ubicación del alumbrado forma parte de la planificación del entorno urbano. La distribución de las columnas y la eliminación de estructuras innecesarias permiten ordenar visualmente el sector y adecuar las instalaciones a la configuración del puente.
La mejora de la iluminación pública puede contribuir a que peatones y conductores perciban con mayor claridad el espacio durante la noche. Sin embargo, el alcance concreto de esa mejora depende de factores como la intensidad lumínica, la distribución de los equipos y las condiciones generales del lugar.
En paralelo, el soterramiento de los tendidos permite reducir la exposición de los cables a las condiciones ambientales y disminuir la presencia de instalaciones suspendidas sobre el espacio público. La medida también facilita una presentación más ordenada de las redes de servicios, aunque su mantenimiento seguirá requiriendo tareas técnicas específicas.
El retiro de las columnas de retención del antiguo cableado completa esa transformación. Una vez trasladadas las conexiones, las estructuras que habían perdido su función pudieron ser desmontadas, despejando sectores que antes estaban ocupados por elementos vinculados con las redes aéreas.
La coordinación entre el Municipio, la cooperativa y las empresas prestadoras fue determinante para ejecutar las tareas de manera conjunta. La coexistencia de distintos servicios obliga a organizar los trabajos para evitar interrupciones y asegurar que cada red tenga una solución alternativa antes de retirar las instalaciones anteriores.
La Plaza de los Tres Templos recupera su entorno visual
Otro de los sectores alcanzados por la intervención es la Plaza de los Tres Templos, un espacio del casco histórico cuya renovación se integra con las tareas de recuperación del paisaje urbano. Con el retiro de los tendidos aéreos en todo el contorno de la plaza, el entorno quedó visualmente más despejado.
La eliminación de los cables permite apreciar con mayor continuidad las construcciones y los elementos arquitectónicos que caracterizan este sector de Luján. En áreas con valor histórico, la presencia de instalaciones superpuestas puede alterar la percepción del conjunto, especialmente cuando los tendidos atraviesan las visuales de edificios y espacios públicos.
El soterramiento ofrece una alternativa para mantener los servicios sin que sus conexiones permanezcan expuestas en altura. De esta manera, la infraestructura continúa cumpliendo su función, pero con un impacto visual menor sobre el entorno.
La intervención también se vincula con la conservación del patrimonio arquitectónico. Aunque el retiro de cables no reemplaza las tareas específicas de restauración y mantenimiento de los edificios, contribuye a mejorar la relación visual entre las construcciones y el espacio público que las rodea.
Para una ciudad con un casco histórico de relevancia turística y cultural, el ordenamiento de las instalaciones urbanas constituye un componente de la puesta en valor. Las plazas, los puentes y las calles no se perciben de manera aislada: forman parte de un paisaje que influye en la experiencia de quienes viven en la ciudad y de quienes la visitan.
Con los trabajos completados en el Puente Mitre y la Plaza de los Tres Templos, Luján avanzó en la eliminación del denominado techo de cables y en la consolidación de una infraestructura subterránea. El desafío será sostener ese ordenamiento mediante el mantenimiento de las instalaciones y la coordinación de futuras intervenciones, para evitar que nuevos tendidos vuelvan a alterar el paisaje recuperado.
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