Una alerta sanitaria advierte sobre una fórmula infantil SanCor con presuntas adulteraciones y presencia de aflatoxina M1. Piden no comprarla ni consumirla y retirar el producto.
Una advertencia sobre un alimento destinado a los primeros meses de vida encendió la preocupación de las autoridades sanitarias. La alerta alcanza a una fórmula láctea en polvo comercializada bajo la marca SanCor y está dirigida especialmente a las familias que utilizan este tipo de productos para alimentar a bebés.
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El caso presenta dos aspectos que motivaron la intervención de los organismos de control. Por un lado, se detectaron diferencias en el etiquetado entre el producto original y otro que habría sido falsificado. Por otro, los análisis de laboratorio realizados sobre el producto involucrado detectaron una sustancia que puede representar un riesgo para la salud cuando supera los límites establecidos.
La alerta sanitaria fue comunicada en Luján a partir de una alerta de la Dirección de Industrias y Productos Alimenticios (DIPA), dependiente del Ministerio de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires. El pedido es concreto: no adquirir ni consumir el producto identificado y prestar especial atención a los datos del envase antes de utilizar cualquier fórmula infantil.
Alerta sanitaria: qué se detectó en la fórmula infantil
La empresa elaboradora identificó diferencias tipográficas entre el rótulo del producto original y el de una unidad que habría sido falsificada. Entre los errores observados aparecen las palabras “ADVENTENCIA”, “OELICO” y “APARENCIA”, en lugar de las expresiones correctas “advertencia”, “oleico” y “apariencia”.
Estas diferencias en el etiquetado constituyen uno de los elementos que permiten advertir que el envase podría no corresponder a una presentación legítima del producto. Por ese motivo, las autoridades solicitan a los consumidores revisar cuidadosamente la información impresa y no limitarse a identificar el alimento por el nombre comercial o el diseño general del envase.
A la irregularidad detectada en el rótulo se suma un resultado de laboratorio que aumenta la preocupación. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) realizó análisis sobre el producto afectado y detectó la presencia de aflatoxina M1 en concentraciones superiores a los límites permitidos.
La aflatoxina M1 es una sustancia que puede aparecer en la leche y sus derivados como consecuencia de la presencia de aflatoxina B1 en la alimentación de los animales. Se trata de una micotoxina, es decir, un compuesto producido por determinados hongos. Su presencia en alimentos está sometida a controles y límites específicos debido a los posibles efectos adversos para la salud.
En el caso de una fórmula destinada a lactantes, la advertencia adquiere especial relevancia por tratarse de un alimento dirigido a una población particularmente vulnerable. Por eso, la recomendación de las autoridades es evitar cualquier exposición al producto alcanzado por la alerta.
Cómo reconocer el producto alcanzado
La advertencia comprende una fórmula láctea para lactantes en polvo, de inicio y libre de gluten, identificada comercialmente como BEBE 1Advanced, destinada a bebés de 0 a 6 meses y comercializada bajo la marca SanCor.
Para reconocerla, es necesario verificar los datos impresos en el envase. La información correspondiente al producto involucrado es la siguiente:
- Denominación: Fórmula láctea para lactantes en polvo. De inicio. Libre de gluten.
- Nombre de fantasía: BEBE 1Advanced (0 a 6 meses).
- Marca: SanCor.
- Lote: L: Y010.
- Código: F-011207563.
- Elaboración: 10/01/26.
- Vencimiento: 10/04/27.
- RNE: 08-000019.
- RNPA: 08-002519.
La identificación del lote es fundamental para evitar confusiones con otros productos de la misma marca o con presentaciones diferentes. La alerta no debe interpretarse como una advertencia general sobre todas las fórmulas infantiles SanCor, sino como una notificación referida al producto y a los datos específicos detallados por las autoridades.
Qué deben hacer las familias y los comercios
La principal indicación para los consumidores es no comprar ni utilizar la fórmula identificada. Quienes tengan un envase con los datos coincidentes deben suspender su uso y comunicarse con las autoridades sanitarias para recibir indicaciones. Si un bebé consumió el producto y presenta algún síntoma o existe preocupación por una posible exposición, corresponde consultar sin demora con un profesional de salud.
La alerta sanitaria también alcanza a los comercios. Se solicita suspender la venta del producto involucrado y comunicar de inmediato la situación a la Dirección de Bromatología de Luján.
Para realizar consultas o informar sobre la presencia de unidades, se encuentran disponibles los siguientes canales:
- Teléfono: 420218.
- WhatsApp: 2323517776.
- Correo electrónico: bromatologialujangmail.com.
- Atención presencial: Oficina de Bromatología, ubicada en José María Pérez y Champagnat, barrio Santa Elena, Luján.
La información oficial y los detalles de la alerta pueden consultarse en el sitio del Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense.
La prevención resulta especialmente importante cuando se trata de alimentos destinados a bebés. Revisar el lote, reconocer las diferencias del rótulo y respetar las indicaciones sanitarias son medidas fundamentales para evitar que un producto presuntamente adulterado llegue a los consumidores.
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