La Panamericana dejará atrás el cobro en efectivo y avanzará hacia un esquema de pagos electrónicos. Los conductores deberán adaptarse a nuevas modalidades para circular por la autopista.
Quienes utilizan habitualmente la autopista Panamericana tendrán que modificar una costumbre cada vez más asociada al tránsito de todos los días: detenerse en una cabina y entregar dinero para continuar el viaje. El sistema de cobro comenzará una nueva etapa, con la incorporación de medios electrónicos como alternativa obligatoria al efectivo.
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La transformación no se limita a una actualización de las formas de pago. Forma parte de un proceso más amplio que apunta a cambiar el funcionamiento de las estaciones de peaje, reducir las detenciones y avanzar hacia una circulación más fluida. Para los automovilistas, el primer paso será dejar de depender de los billetes al momento de atravesar las cabinas.
La medida comenzará a regir el 1° de enero de 2027. Desde esa fecha, según el esquema anunciado para la autopista, los usuarios deberán utilizar TelePASE, tarjetas de débito u otras alternativas electrónicas habilitadas. La modificación también se inscribe en un proceso de alcance nacional para los caminos concesionados.
Panamericana: qué cambia en los peajes
La eliminación del efectivo obligará a revisar la forma de organizar los viajes, especialmente entre quienes utilizan la autopista con frecuencia y todavía acostumbran a pagar en las cabinas tradicionales. El cambio apunta a que las operaciones se realicen mediante dispositivos automáticos o mecanismos electrónicos disponibles en las estaciones.
Una de las opciones será TelePASE, el sistema que permite identificar al vehículo mediante un dispositivo instalado en el parabrisas. Cuando el automóvil atraviesa una vía habilitada, el sistema reconoce el dispositivo y registra el paso para efectuar el cobro correspondiente, sin que el conductor tenga que entregar dinero en una cabina.
También se contemplan alternativas para quienes todavía no estén adheridos a TelePASE. Entre ellas figuran los pagos electrónicos mediante tarjetas y billeteras virtuales, siempre que esos mecanismos estén habilitados en el puesto de cobro correspondiente. En la Red Federal de Concesiones, Vialidad Nacional ya informó que el pago manual electrónico puede realizarse mediante tarjetas contactless o códigos QR de billeteras virtuales.
La diferencia es importante: dejar de aceptar efectivo no significa necesariamente que todos los vehículos deban contar desde el primer día con un dispositivo TelePASE. La posibilidad de utilizar otros medios dependerá de las modalidades que tenga instaladas y operativas cada estación o tramo concesionado.
Por eso, los conductores deberán prestar atención a la señalización y a las indicaciones de cada peaje. La transición busca reducir progresivamente la dependencia de las cabinas manuales, pero el funcionamiento concreto puede variar de acuerdo con la infraestructura disponible.
El camino hacia los peajes sin barreras
El cambio en la Panamericana se relaciona con una política de modernización que busca reemplazar progresivamente los sistemas tradicionales. El objetivo final es extender el denominado free flow, una modalidad de cobro automático que permite atravesar el peaje sin detenerse ante una barrera.
A diferencia de las vías convencionales, el sistema sin barreras no requiere que el vehículo reduzca la marcha para esperar la apertura de un paso. La identificación se realiza mediante dispositivos electrónicos y tecnología de reconocimiento, que permite registrar el tránsito de cada unidad y asociarlo al mecanismo de pago correspondiente.
El proceso fue establecido dentro del marco normativo que regula la transformación de los peajes nacionales. El Decreto 733/2025 modificó el cronograma previsto anteriormente y dispuso que las rutas nacionales concesionadas debían avanzar hacia sistemas automáticos canalizados con barreras y/o vías free flow para el 31 de diciembre de 2026. La norma también contempla que Vialidad Nacional pueda adecuar los plazos cuando las características de cada tramo o estación lo justifiquen.
En ese contexto, el abandono del efectivo aparece como una etapa de transición hacia un esquema con mayor participación de los medios electrónicos. La transformación requiere adecuar las estaciones, incorporar tecnología y garantizar que los sistemas de identificación y cobro funcionen de manera coordinada.
Qué deberán tener en cuenta los automovilistas
Para quienes circulan por la Panamericana, la principal recomendación es no esperar hasta el último momento para conocer las alternativas disponibles. Los usuarios que todavía pagan en efectivo deberán evaluar la adhesión a TelePASE o familiarizarse con los mecanismos electrónicos que se habiliten en las estaciones.
La conveniencia de contar con TelePASE está vinculada, además, con la evolución del sistema. A medida que se incorporen vías automáticas y modalidades sin barreras, el dispositivo tendrá un papel central para identificar los vehículos y procesar los pagos.
Vialidad Nacional informó que, en los tramos de la Red Federal de Concesiones donde estén instaladas y activas todas las modalidades previstas, quienes no tengan TelePASE podrán afrontar una tarifa equivalente al doble. Esa condición depende de que los sistemas estén implementados en la totalidad del tramo y operativos en todas las cabinas, por lo que no corresponde interpretar que el recargo se aplicará automáticamente en todos los peajes desde el comienzo de 2027.
El cambio representa una modificación concreta para miles de conductores que utilizan la autopista en sus desplazamientos cotidianos. La desaparición del efectivo será el primer paso de una transformación más profunda, que busca reducir las detenciones y modificar la experiencia de circulación en las rutas concesionadas.
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