La reforma de la Zona Fría quedó postergada por falta de votos en el Senado. El alivio alcanza temporalmente a millones de hogares, incluidos 94 municipios bonaerenses beneficiados.
El proyecto impulsado por el Gobierno nacional para modificar el régimen de Zona Fría, que alcanza a 3.350.000 hogares de todo el país, no avanzará por el momento en el Senado debido a la falta de respaldo legislativo. La iniciativa, promovida por la administración de Javier Milei, quedó fuera de la agenda parlamentaria inmediata y recién podría volver a discutirse una vez finalizado el receso invernal.
La decisión representa un alivio transitorio para millones de usuarios que actualmente reciben descuentos en sus facturas de gas natural, entre ellos 1.240.000 hogares ubicados en 94 municipios de la provincia de Buenos Aires incorporados al régimen vigente.
La postergación quedó en evidencia luego de las reuniones de la mesa política del Gobierno, donde se analizó el escenario legislativo y se concluyó que, por el momento, no existen los votos suficientes para aprobar la reforma.
Falta de consenso político
Según trascendió, durante las conversaciones mantenidas en la Casa Rosada se evaluó la situación parlamentaria del proyecto. Allí se informó que los bloques considerados dialoguistas todavía no garantizan el respaldo necesario para convertir la iniciativa en ley.
Frente a ese panorama, el oficialismo optó por esperar hasta después de las vacaciones de invierno para intentar reabrir las negociaciones y sumar apoyos que permitan avanzar con el tratamiento.
La discusión adquiere especial relevancia porque la modificación del régimen impactaría directamente sobre uno de los beneficios más importantes que hoy reciben millones de usuarios de gas natural en las regiones incorporadas al sistema de subsidios.
Zona Fría: el apoyo del Norte Grande será decisivo
Uno de los principales desafíos para el Gobierno será convencer a los senadores vinculados a los gobernadores del Norte Grande.
Ese grupo de legisladores abrió una negociación con el Ejecutivo para respaldar la iniciativa, aunque condicionó su voto a la implementación de medidas compensatorias para las provincias del norte argentino.
El planteo apunta a crear una especie de “zona cálida” que contemple las elevadas temperaturas del verano mediante reducciones en las tarifas eléctricas. Si bien esa propuesta finalmente no fue incorporada al texto del proyecto, los gobernadores buscan obtener algún compromiso concreto antes de acompañar la reforma en el Senado.
Esa negociación continúa abierta y será determinante para conocer el futuro de la iniciativa.
Mientras tanto, el Senado acordó sesionar el próximo 16 de julio para debatir otros proyectos considerados prioritarios.
Entre ellos figura la iniciativa sobre inviolabilidad de la propiedad privada, un expediente que sufrió numerosas modificaciones desde la emisión de su dictamen y que concentra buena parte de la atención política.
En cambio, la reforma del régimen de Zona Fría quedó definitivamente excluida del temario.
Luego del receso parlamentario, la Cámara alta volvería a reunirse el 6 de agosto para tratar la denominada “Ley Hojarasca”, impulsada por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, que propone eliminar cerca de 60 normas consideradas obsoletas por el Gobierno nacional.
Hasta el momento tampoco está previsto incorporar el proyecto sobre tarifas de gas en esa sesión.
Qué busca modificar el Gobierno
La intención oficial no es eliminar completamente el beneficio, sino redefinir el universo de beneficiarios y modificar la forma en que se calcula el subsidio.
El Ejecutivo sostiene que continuará otorgando asistencia a quienes realmente la necesiten y plantea como criterio de acceso un ingreso inferior a tres Canastas Básicas Totales mensuales, cifra que actualmente ronda los 4,4 millones de pesos.
Sin embargo, el aspecto que más preocupa a especialistas, usuarios y gobiernos provinciales no está vinculado únicamente al nivel de ingresos, sino a la nueva metodología para calcular el descuento.
Millones de usuarios siguen esperando definiciones
La demora parlamentaria ofrece, por ahora, una tranquilidad temporal para millones de familias que mantienen vigente el esquema actual de descuentos.
Sin embargo, la incertidumbre continúa, ya que el Gobierno mantiene firme su intención de avanzar con la reforma una vez que consiga los consensos políticos necesarios.
Los próximos meses serán decisivos para conocer si finalmente prospera una modificación que podría alterar significativamente el costo del servicio de gas en buena parte del país.
Mientras tanto, los usuarios de los 94 municipios bonaerenses alcanzados por el régimen vigente continuarán recibiendo el beneficio actual, al menos hasta que el Congreso vuelva a debatir una iniciativa que promete convertirse en uno de los temas más sensibles de la agenda energética nacional.
El diario 

