Los Prestadores del PAMI suspendieron la asignación de nuevos turnos para consultorios externos mientras reclaman una actualización de aranceles y la regularización de pagos para sostener el sistema.
La atención médica de miles de afiliados al Programa de Atención Médica Integral (PAMI) comenzó a verse afectada luego de que clínicas y sanatorios de todo el país decidieran suspender la asignación de nuevos turnos para consultorios externos.
Un conflicto que afecta la atención de miles de afiliados
La medida, impulsada por establecimientos que integran la Cámara Argentina de Prestadores de la Seguridad Social (CAPRESS), busca abrir una instancia de negociación con la obra social para reclamar una recomposición de los valores prestacionales y una solución a los atrasos económicos que, según sostienen, comprometen la continuidad del sistema.
La decisión comenzó a regir el 16 de junio y alcanza exclusivamente a la entrega de nuevos turnos para consultas ambulatorias. Desde las entidades aclararon que continúan garantizadas las guardias, las urgencias, las internaciones y todas las prestaciones que ya habían sido programadas con anterioridad.
El conflicto pone nuevamente en el centro del debate la situación financiera del sistema de atención destinado a los jubilados y pensionados, en un contexto donde los prestadores aseguran que los costos operativos crecieron muy por encima de los ingresos que reciben por parte del organismo nacional.
Prestadores reclaman una actualización urgente
Desde CAPRESS señalaron que el principal reclamo pasa por la actualización inmediata de los valores que perciben por cada prestación médica.
El gerente de la entidad, Alejandro Rodi, afirmó que existe un atraso superior al 100% respecto de la evolución de la inflación y de los acuerdos salariales registrados desde diciembre de 2023.
Según explicó, clínicas y sanatorios deben afrontar aumentos permanentes en salarios, honorarios profesionales, medicamentos, insumos médicos, servicios públicos y costos de funcionamiento, mientras que los aranceles abonados por el PAMI crecieron a un ritmo considerablemente menor.
El representante sostuvo que el último incremento dispuesto por la obra social fue del 1,9% para los meses de junio y julio, porcentaje que calificó como insuficiente para cubrir la diferencia acumulada.
En ese contexto, aseguró que la continuidad de numerosas instituciones comienza a verse comprometida si no se alcanza una recomposición que permita equilibrar los costos operativos.
La medida no implica un corte total del servicio
Uno de los aspectos que las clínicas buscaron aclarar desde el inicio del conflicto es que la atención médica continúa desarrollándose con normalidad en los servicios esenciales.
Las consultas ya otorgadas mantienen su programación habitual, al igual que las cirugías de urgencia, las guardias médicas y las internaciones.
La suspensión alcanza únicamente a la asignación de nuevos turnos para consultorios externos mientras continúan las conversaciones con las autoridades del PAMI.
No obstante, desde CAPRESS advirtieron que si las negociaciones no muestran avances durante los próximos días podrían adoptarse medidas de mayor impacto.
Entre las alternativas mencionadas figuran la suspensión de turnos previamente otorgados y la postergación de cirugías programadas que no revistan carácter de urgencia.
La respuesta del PAMI
Consultado sobre la situación, el PAMI rechazó la existencia de una deuda acumulada con clínicas y sanatorios.
Desde el organismo indicaron que el cronograma de pagos se viene cumpliendo y que los montos pendientes corresponden únicamente a gastos corrientes previstos dentro del calendario habitual.
Respecto de los reclamos económicos, la obra social confirmó que ya fueron otorgados aumentos para junio y julio y anticipó que continuará convocando a los prestadores para analizar nuevas alternativas dentro del actual contexto presupuestario.
La postura oficial difiere de la expresada por las entidades prestadoras, que consideran insuficientes las actualizaciones implementadas hasta el momento.
También impacta en ópticas
El conflicto no solo involucra a clínicas y sanatorios. Julieta Díaz, propietaria de una óptica que trabaja con afiliados del PAMI, explicó que las modificaciones implementadas recientemente redujeron en un 50% la atención destinada a jubilados.
Según detalló, actualmente existe un cupo de prestaciones que limita la cantidad de afiliados que pueden acceder al servicio, además de nuevos requisitos para la renovación de anteojos.
La comerciante indicó que quienes anteriormente podían gestionar un nuevo par cada año ahora deben esperar dos años para volver a acceder al beneficio, situación que genera frecuentes reclamos en los locales debido a que muchos jubilados desconocen estos cambios.
Además, sostuvo que las ópticas también enfrentan demoras en los cobros, lo que obliga a muchos comercios a financiar con recursos propios el pago a proveedores para continuar funcionando.

Un escenario abierto a la negociación
Pese a la tensión existente, tanto las entidades prestadoras como el propio PAMI manifestaron su voluntad de continuar dialogando para encontrar una solución.
Desde CAPRESS remarcaron que el objetivo no consiste en interrumpir la atención de los afiliados, sino garantizar que el sistema pueda seguir funcionando de manera sustentable.
Mientras las negociaciones avanzan, los jubilados continúan encontrando dificultades para obtener nuevos turnos en consultorios externos, convirtiéndose en los principales afectados por un conflicto que combina reclamos económicos, diferencias sobre la actualización de aranceles y la necesidad de preservar la continuidad de las prestaciones médicas para millones de beneficiarios en todo el país.
El diario 

