Las nuevas retenciones para trigo y cebada ya entraron en vigencia. El Gobierno también definió un cronograma gradual de reducciones para soja, maíz, sorgo y girasol.
El Gobierno nacional oficializó una nueva reducción en los Derechos de Exportación (D.E.) para distintos productos agropecuarios y biocombustibles, una medida que busca incentivar la producción, fortalecer las exportaciones y brindar previsibilidad a las cadenas agroindustriales.
Un nuevo esquema para el agro
La decisión fue formalizada mediante el Decreto 423/2026, publicado en el Boletín Oficial, y alcanza a los principales cultivos del país, entre ellos trigo, cebada, soja, maíz, sorgo y girasol. También incluye a determinados productos vinculados con la industria de los biocombustibles.
Según explicaron desde el Ejecutivo, el esquema fue diseñado considerando los distintos ciclos productivos de cada cultivo. Por ese motivo, algunas reducciones comenzaron a regir de manera inmediata, mientras que otras se aplicarán progresivamente durante los próximos años.
La iniciativa forma parte de una estrategia orientada a mejorar la competitividad del sector agroexportador, una de las principales fuentes de generación de divisas para la economía argentina.
Retenciones para trigo y cebada
Las cadenas de trigo y cebada son las primeras beneficiadas por la implementación de las nuevas alícuotas.
De acuerdo con el decreto, los granos de ambos cultivos pasaron de tributar un 7,5% a un 5,5% en concepto de Derechos de Exportación.
La reducción también alcanza a diversos productos industrializados derivados de estas cadenas productivas. Entre ellos se encuentran harinas, sémolas, almidones y malta, que quedaron sujetos a derechos de exportación que oscilan entre el 1% y el 3,5%, dependiendo de cada posición arancelaria.
La medida llega en un momento clave para los cultivos de invierno, permitiendo que las nuevas condiciones tributarias estén vigentes durante el ciclo comercial de la próxima cosecha.
Desde el Gobierno sostienen que la decisión apunta a estimular la producción y fortalecer el desarrollo de las economías vinculadas a estas actividades.
La soja tendrá rebajas graduales
La soja, uno de los principales complejos exportadores del país, tendrá un esquema diferenciado y de aplicación progresiva.
El poroto de soja reducirá su alícuota del 24% actual al 21% en diciembre de 2027 y posteriormente al 15% desde diciembre de 2028.
El cronograma también contempla a los productos industrializados derivados de la oleaginosa, como aceites, harinas y pellets, que atravesarán un proceso gradual de disminución de cargas tributarias durante los próximos dos años.
La implementación escalonada busca que las rebajas coincidan con los momentos de comercialización de las futuras cosechas, brindando previsibilidad a productores y exportadores.
Cambios para maíz, sorgo y girasol
El decreto también incorpora al maíz y al sorgo dentro del programa de reducción de derechos de exportación.
Dependiendo de cada producto, algunas posiciones arancelarias quedarán exentas del tributo, mientras que otras pasarán del 8,5% actual al 7,5% durante 2027 y al 5,5% hacia finales de 2028.
En el caso del girasol, la normativa establece un mecanismo similar. Algunas semillas quedarán liberadas completamente de retenciones, mientras que aceites y derivados registrarán bajas graduales hasta alcanzar niveles de entre el 1% y el 3%.
Por otra parte, el Gobierno incluyó reducciones para determinados productos vinculados al biodiésel, especialmente aquellos obtenidos a partir de aceites de colza, cártamo, Brassica Carinata y Camelina Sativa.
Las autoridades señalaron que el objetivo general de estas modificaciones es promover la actividad productiva, fortalecer las exportaciones, ampliar mercados y consolidar la competitividad de las cadenas agroindustriales argentinas.
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