Los combustibles vuelven a registrar aumentos por la actualización de impuestos nacionales. La medida impactará en naftas y gasoil, aunque el precio final dependerá de otros factores económicos.
Los precios de los combustibles volverán a modificarse durante agosto como consecuencia de una nueva actualización de los impuestos nacionales que gravan las naftas y el gasoil.
La decisión fue oficializada por el Gobierno mediante el decreto 693/2026, publicado en el Boletín Oficial, y tendrá un impacto directo en el valor que pagan los consumidores en las estaciones de servicio de todo el país.
Si bien el incremento impositivo representa alrededor de 11 pesos por litro, el traslado al precio final no será uniforme. Esto se debe a que el valor de venta al público está determinado por una combinación de variables, entre ellas el tipo de combustible, la empresa comercializadora, la región donde se comercializa y otros costos que intervienen en la cadena de producción y distribución.
De acuerdo con las estimaciones conocidas tras la publicación del decreto, el impacto promedio rondaría el 0,5% sobre el precio final. Sin embargo, las petroleras deberán definir cómo absorben o trasladan el incremento tributario, teniendo en cuenta además la evolución de otros componentes de sus costos.
El ajuste corresponde al Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y al Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC), dos tributos nacionales que forman parte de la estructura de precios de los combustibles desde hace décadas.
Cómo se calcula el precio final de los combustibles
Más allá del incremento de los impuestos, el precio que finalmente pagan los automovilistas no depende únicamente de esta actualización. Existen otros factores que pueden modificar el valor en los surtidores durante las próximas semanas.
Uno de ellos es el precio mínimo de adquisición de los biocombustibles, que suele actualizarse periódicamente mediante resoluciones oficiales y constituye un componente obligatorio en la mezcla de las naftas y el gasoil.
También inciden la cotización internacional del petróleo Brent, referencia para el mercado argentino, la evolución del tipo de cambio y los costos logísticos y comerciales de cada empresa.
Por esa razón, un mismo incremento impositivo puede reflejarse de manera distinta según la petrolera o la ubicación geográfica de la estación de servicio.
En esta oportunidad, el Gobierno mantuvo el esquema que viene aplicando en los últimos meses, consistente en realizar actualizaciones parciales de los impuestos en lugar de trasladar toda la actualización pendiente de una sola vez.
La excepción ocurrió en abril y junio, cuando se decidió moderar los incrementos debido al fuerte aumento que había registrado el precio internacional del petróleo.
En los fundamentos del decreto, el Poder Ejecutivo sostiene que esta modalidad busca evitar aumentos bruscos en los precios y mantener un sendero compatible con la política fiscal y el proceso de desaceleración inflacionaria.
Qué impuestos aumentan y por qué son importantes
Durante agosto, el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos aumentará $10,572 por litro para las naftas, mientras que el Impuesto al Dióxido de Carbono se incrementará en $0,648 por litro.
En el caso del gasoil, el ajuste será de $9,511 por litro en concepto de ICL y de $1,084 por el IDC. Además, continuará vigente el tratamiento diferencial para determinadas regiones del país, como la Patagonia, el partido bonaerense de Patagones y el departamento mendocino de Malargüe.
A diferencia de otros tributos nacionales, estos impuestos no se calculan como un porcentaje sobre el precio del producto, sino mediante montos fijos por litro que deben actualizarse periódicamente de acuerdo con la inflación.
La Ley 23.966 establece que esas actualizaciones deben realizarse cuatro veces por año, en enero, abril, julio y octubre, utilizando la variación del Índice de Precios al Consumidor elaborado por el Indec.
Sin embargo, ese mecanismo fue suspendido parcialmente durante 2021 para moderar el impacto sobre la inflación. Como consecuencia, quedó una serie de actualizaciones pendientes que el Gobierno actual busca completar de manera gradual.
Especialistas del sector consideran que todavía resta recuperar parte del atraso acumulado en estos impuestos, aunque estiman que, con una inflación en desaceleración, el proceso podría concluir en los próximos meses sin generar incrementos abruptos.
Mientras tanto, el mercado permanecerá atento a la decisión que adopten las petroleras respecto del traslado efectivo del aumento impositivo, ya que será ese movimiento el que terminará definiendo cuánto costarán finalmente las naftas y el gasoil durante agosto.
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