El salario dinámico debutó en un convenio colectivo homologado por la Secretaría de Trabajo. La medida permite negociar mejoras por encima de los mínimos salariales establecidos oficialmente.
La reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional comenzó a mostrar sus primeros efectos concretos con la homologación del primer convenio colectivo que incorpora la figura del salario dinámico, una herramienta que busca modificar parte de la lógica tradicional de las negociaciones salariales en Argentina.
Un cambio que comienza a aplicarse
El acuerdo corresponde a los trabajadores de casas particulares y fue firmado en el marco de la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares. Además de establecer una actualización salarial del 6,3% para el período comprendido entre abril y julio de 2026, introduce una cláusula que habilita negociaciones individuales por encima de los salarios mínimos acordados.
La incorporación de este mecanismo representa uno de los primeros avances prácticos de los cambios contemplados en la Ley 27.802 de Modernización Laboral, una normativa promovida por la administración nacional que ha generado posiciones encontradas entre empresarios, sindicatos y especialistas en relaciones laborales.
Mientras el Gobierno sostiene que se trata de una herramienta para mejorar los ingresos en función del mérito y la productividad, desde sectores sindicales advierten sobre los riesgos de una mayor individualización de las relaciones laborales.
Salario dinámico y negociación individual
La principal novedad del convenio se encuentra en una cláusula que establece que los salarios acordados representan los mínimos legales para la actividad, sin impedir que empleadores y trabajadores negocien remuneraciones superiores.
De esta manera, el salario dinámico permite que cada vínculo laboral pueda contemplar incrementos adicionales vinculados a cuestiones particulares de desempeño, experiencia, productividad o acuerdos entre las partes.
La figura surge del artículo 104 bis de la legislación laboral recientemente aprobada, donde se habilita la incorporación de componentes retributivos adicionales, ya sean transitorios o permanentes, fijos o variables.
Según la visión oficial, esta modalidad busca que las mejoras salariales no dependan exclusivamente de acuerdos generales sino también de la realidad específica de cada actividad o empresa.
El objetivo es introducir mayor flexibilidad en los esquemas de remuneración y permitir que quienes aporten más valor puedan recibir ingresos superiores.
El primer acuerdo alcanzado
El convenio firmado para el personal de casas particulares contempla un incremento salarial acumulado del 6,3%, distribuido en cuatro tramos.
Las actualizaciones previstas son del 1,8%, 1,6%, 1,5% y 1,4% respectivamente entre abril y julio.
Asimismo, el acuerdo establece un aumento del 50% en la suma fija no remunerativa de 20.000 pesos y una mejora equivalente en el adicional por zona desfavorable.
Sin embargo, más allá de los porcentajes, la atención quedó centrada en la incorporación de la nueva cláusula vinculada al salario dinámico.
Para el Gobierno nacional, este convenio constituye una experiencia piloto que podría replicarse progresivamente en otros sectores de la economía.
El respaldo del sector de casas particulares
A diferencia de las críticas planteadas por otros sectores sindicales, representantes de los trabajadores de casas particulares defendieron la incorporación de esta herramienta.
Juana del Carmen Brítez, referente de la Unión Personal Auxiliar de Casas Particulares (UPACP), explicó que históricamente muchos empleadores utilizaban los salarios establecidos en las paritarias como un límite máximo de pago.
Según sostuvo, la nueva cláusula permite transformar esos montos en un piso salarial desde el cual se pueden negociar mejoras adicionales.
La dirigente señaló que esta posibilidad favorece a los trabajadores del sector, ya que brinda mayores herramientas para obtener incrementos por encima de los mínimos establecidos.
Además, aclaró que la incorporación del salario dinámico no implica el fin de las negociaciones paritarias, ya que la comisión encargada de fijar salarios continuará funcionando normalmente.
El rechazo de la CGT
La Confederación General del Trabajo (CGT) mantiene una postura crítica respecto de esta iniciativa.
Desde la central obrera consideran que el salario dinámico puede generar desigualdades entre trabajadores que desempeñan tareas similares y debilitar el rol de los convenios colectivos.
Uno de los cuestionamientos más contundentes fue expresado por Héctor Daer, dirigente del gremio de Sanidad, quien calificó la propuesta como un sistema individualista que podría afectar derechos laborales conquistados durante décadas.
Los sectores sindicales más críticos sostienen que la productividad no debería convertirse en el principal criterio para determinar las remuneraciones y advierten sobre posibles diferencias salariales dentro de una misma actividad.
Una apuesta a futuro
Más allá de la controversia, el Gobierno considera que el salario dinámico constituye una herramienta central dentro de su estrategia de modernización laboral.
Incluso algunos sectores estratégicos, como la actividad petrolera, ya analizan incorporar mecanismos similares vinculados a variables productivas y condiciones del mercado.
La experiencia recientemente homologada marca así el inicio de una nueva etapa en las relaciones laborales argentinas.
Su evolución y eventual expansión a otros convenios determinarán si el salario dinámico se convierte en una herramienta ampliamente adoptada o en una experiencia limitada a determinados sectores.
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