Flandria venció 1 a 0 a Liniers en el Carlos V con un golazo de Bautista González, logró tres puntos vitales y tomó aire en la lucha.
Flandria consiguió una victoria que puede resultar determinante en su objetivo de alejarse de la zona baja de la tabla.
En el estadio Carlos V, el Canario derrotó por 1 a 0 a Liniers, un rival directo en la pelea por la permanencia, y sumó tres puntos de enorme valor para recuperar confianza y mejorar su situación.
Flandria necesitaba ganar
El único gol de la tarde llegó en el segundo tiempo y tuvo como protagonista a Bautista González. Tras un tiro libre ejecutado por Federico Real, el delantero se anticipó dentro del área y resolvió con un notable taco para elevar la pelota por encima del arquero Christopher De Felices.
La conquista rompió un partido cerrado, de escasas situaciones claras y marcado por la tensión propia de un enfrentamiento entre dos equipos que necesitaban sumar. Con el triunfo, Flandria alcanzó a Liniers en la tabla de posiciones y consiguió algo de aire en una zona en la que cada punto comienza a tener un peso especial.
El equipo dirigido por Jesús Díaz llegaba al compromiso después de igualar sin goles frente a Real Pilar. Para este encuentro, el entrenador decidió mantener la misma formación, apostando por una base que buscaba darle continuidad al rendimiento y encontrar la victoria que se había escapado en la jornada anterior.
El Canario respondió en una tarde exigente. No fue un partido de grandes despliegues ofensivos ni de numerosas oportunidades, pero encontró la eficacia en el momento indicado y luego supo sostener una ventaja que terminó defendiendo con tensión hasta el cierre.
La previa no dejaba demasiado margen para especulaciones. Flandria enfrentaba a uno de los equipos que también pelea en la parte baja y una derrota podía complicar aún más el panorama. Por eso, el objetivo principal era claro: ganar en casa.
Sin embargo, durante el primer tiempo el partido se desarrolló lejos de las expectativas. Hubo pocas situaciones frente a los arcos y los dos equipos mostraron las dificultades propias de un encuentro condicionado por la necesidad.
La primera aproximación de riesgo fue para Liniers. Coria encontró una oportunidad, pero Carlos Morel respondió con seguridad y logró contener el remate en dos tiempos.
Flandria intentó reaccionar y tuvo una aproximación mediante un cabezazo de Juan Mendoza, aunque el remate no encontró la dirección deseada.
Más tarde, el propio Mendoza volvió a quedar cerca de abrir el marcador. Franco Costa envió un centro atrás, pero el atacante no alcanzó a conectar por muy poco y la jugada se perdió sin consecuencias para el arquero visitante.
Liniers también contó con una posibilidad desde una pelota parada. Un tiro libre ejecutado desde la cercanía del área terminó rozando en la barrera y se fue al tiro de esquina.
Con pocas emociones y sin que ninguno pudiera imponer una superioridad clara, el primer tiempo terminó 0 a 0.
La falta de goles mantenía intacta la tensión. Para Flandria, el segundo tiempo representaba la oportunidad de cambiar la historia y encontrar los tres puntos que necesitaba.
El golazo que cambió el partido
La segunda etapa continuó inicialmente por un camino similar. El juego no ofrecía demasiados espacios y las situaciones claras seguían siendo escasas.
Hasta que una pelota parada terminó inclinando la balanza.
Federico Real se hizo cargo de un tiro libre y envió el balón al área. Bautista González se anticipó a la marca y sorprendió con una definición poco habitual: utilizó el taco para levantar la pelota y colocarla por encima de Christopher De Felices.
El recurso técnico terminó convirtiéndose en el momento decisivo de la tarde. El golazo de González le dio a Flandria el 1 a 0 y modificó por completo el escenario.
A partir de la ventaja, el Canario buscó administrar el resultado. El equipo de Jesús Díaz intentó hacer circular la pelota y consumir minutos ante la necesidad de Liniers de salir a buscar el empate.
La visita comenzó a insistir, especialmente mediante centros y envíos al área. La estrategia era encontrar una cabeza que pudiera modificar la historia.
La oportunidad más clara llegó justamente por esa vía. Rodríguez conectó un cabezazo que pasó apenas afuera, en una acción que generó preocupación en el conjunto local.
Tres puntos de oro para el Canario
El tramo final encontró a Flandria defendiendo cerca de su arco y soportando los intentos de un Liniers que buscó hasta el último momento.
El Canario terminó sufriendo, pero consiguió mantener el resultado. Cuando llegó el pitazo final, el alivio fue evidente.
No se trató solamente de una victoria. El triunfo tuvo un valor adicional por tratarse de un rival directo en la lucha por la permanencia. Los tres puntos permitieron a Flandria alcanzar a Liniers en la tabla y mejorar su posición relativa.
El desafío ahora será darle continuidad a este resultado. El equipo de Jesús Díaz había conseguido un empate ante Real Pilar y luego logró una victoria ante Liniers. La misión será sostener esa recuperación para continuar escalando posiciones.
La actuación no estuvo marcada por una superioridad amplia, pero sí por la eficacia en un momento clave. En partidos de esta clase, donde los detalles pueden definir el resultado, Flandria encontró una pelota parada, un centro preciso y una definición brillante de Bautista González.
El Carlos V fue escenario de una victoria necesaria. El Canario volvió a ganar, alcanzó a un rival directo y sumó confianza para lo que viene.
En la pelea por mantenerse y mejorar su posición, los tres puntos conseguidos ante Liniers valen mucho más que una victoria común. Flandria tomó aire y ahora buscará convertir este triunfo en el punto de partida para una recuperación sostenida.
Imágenes Prensa Club Flandria








